He visto dos horas y media del debate sobre reforma sanitaria. He hecho algunos tuits mientras lo veÃa. Están aquÃ. El presidente Obama, los senadores y congresistas están ahora de pausa. La reunión seguirá aún un par de horas. Puede verse aquÃ. Estas son cuatro impresiones rápidas:
1. El problema es grave y complejo. Han hablado sobre todo de cuatro problemas: los costes inmensos de la sanidad americana, que todos están de acuerdo en que hay que frenar; cómo asegurar a los casi 50 millones de personas que no tienen sanidad; cómo hacer que los tarifas de las mutuas bajen y cómo conseguir que las mutuas aseguren a las personas que ya están enfermas, y que por tanto ya saben que les costarán más caras. Son problemas con muchas soluciones. Ahà está la dificultad.
2. Las diferencias entre demócratas y republicanos. Están clarÃsimas. Los demócratas han insistido en la necesidad de asegurar a todos los americanos. Se han cansado de citar historias de ciudadanos (Obama ha empezado con su madre). La respuesta republicana a esta preocupación la ha dado el congresista Eric Cantor, sin tapujos: “No vivimos en un mundo perfecto”, y por tanto no se puede asegurar a todos. El paÃs no puede pagarlo. La solución republicana es intentar bajar los costes para que más gente pueda contratar una mutua. La solución demócrata es que el estado asuma ese gasto a través de una tasa nueva para no aumentar el déficit. Es probablemente una diferencia insalvable. Quizá por eso los republicanos han insistido en hablar de que les separa “una distinción filosófica”.
3. El resultado de la reunión. La filosofÃa no tiene solución. Es la táctica republicana: que el debate parezca bloqueado. Obama, con esta reunión, querÃa evitar precisamente eso. Ha repetido una y otra vez que se discutiera sobre lo que ya habÃa en la mesa. Los republicanos, como era previsible, han dicho desde su primera intervención que querÃan empezar de nuevo. La división es profunda. Las intenciones y los métodos son muy distintos. ¿Qué pasará ahora? Hay dos posibilidades: los demócratas se llenan de valor y pasan la reforma mediante el sistema de conciliación, que permite una mayorÃa simple. Los demócratas se asustan y abandonan la reforma.
4. La solución es simple. Los demócratas sólo salen ganando en una opción, la primera. Los republicanos, en las dos. Si los demócratas aprueban la reforma, dirán que son arrogantes y apuestan por la ideologÃa en contra del bipartidismo. Si no la aprueban, dirán que han fracasado en su proyecto principal. Yo la aprobarÃa y aguantarÃa el chaparrón con convicción. Han escogido un camino. Ganaron las elecciones con esa mandato. Mejor no echarse atrás. Veremos mañana los titulares.
Para acabar, es admirable la educación y el rigor con que los polÃticos se tratan y conocen su asunto. Todos han llamado a Obama “Mr. President”. En España, tenemos que oÃr cómo el lÃder de la oposición llama al presidente “este hombre”.
No sé qué acabará ocurriendo, pero visto desde aquà ya es un mérito haberse reunido alrededor de una mesa para hablar y mejorar el paÃs.
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Esto es un notición. Encaja perfectamente con lo que decÃa aquà y aquÃ. Lo comentaré pronto. Veremos exactamente dónde va esta estrategia paquistanÃ.
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Un comentario




Totalmente de acuerdo con el final: la educación y el rigor con que se tratan y conocen su asunto.
Esto me trae a la memoria la “memorable” (perdón por la aparente redundancia) actuación de los parlamentarios catalanes cuando el ex presidente de Endesa, el Sr. Pizarro, acudió para explicar el incendio de la estación transformadora que ocasionó el apagón en Barcelona hace dos o tres años. ¡qué ridÃculo Dios mÃo!.
Respecto a la reforma, estoy de acuerdo en que los demócratas deben tratar de aprobarla negociando y transaccionando como sea. Es una promesa de campaña y deben hacer lo imposible para cumplirla.
Salud !!