TenÃa pensado escribir sobre los argumentos de los partidos sobre la reforma sanitaria una vez aprobada. Pero la cosa está en ascuas. Robert Gibbs, el jefe de prensa de Obama, acaba de anunciar que el presidente ha retrasado su viaje a Indonesia y Australia hasta junio para seguir de cerca el final de las negociaciones. Es decir, para acabar de convencer a congresistas para que voten que sÃ. Yo tengo previsto ir a Indonesia entre junio y julio. A ver si hay suerte y lo hago coincidir con Obama.
Como la aprobación de la ley está en vilo, dejo ese post para otro dÃa. Ahora voy a resumir el otro gran tema de estos dÃas en la Casa Blanca: Israel. El Ministerio del Interior israelà anunció el 10 de marzo la construcción de 1.600 viviendas en Jerusalén este. El vicepresidente americano, Joe Biden, estaba allà para impulsar el diálogo y el anuncio sorpresa le dejó en mal lugar. Netanyahu, el primer ministro israelÃ, pidió perdón, pero Washington ha aprovechado este “insulto” para presionar a Israel. En Israel al final se han enfadado. Estos son los argumentos israelÃes para decir que Obama ha reaccionado con demasiada dureza:
1. El gobierno de Netanyahu es inestable y el anuncio fue una prueba más de su incompetencia. El gobierno lo forman partidos demasiado distintos: desde los radicales Yisrael Beiteinu o Shas -que domina el Ministerio del Interior, que fue el que anunció la cosntrucción- al Partido Laborista. La mezcla es frágil. Además el Likud de Netanyahu no ganó las elecciones hace un año. Las ganó el centrista Kadima, de Tzipi Livni, pero no fue capaz de encontrar una coalición sólida. El Likud sÃ, pero variopinta. En un gobierno de coalición tan variado no es raro que pasen cosas asà -como pasa en Italia o Cataluña. No hay que darle más importancia.
2. Los asentamientos en Jerusalén este no son en realidad un problema. Las casas se construirán en el barrio de Ramat Shlomo. Es una novedad relativa. Estos asentamientos de Jerusalén este no se verán afectados por un tratado de paz, dicen los israelÃes. Los palestinos y Estados Unidos ya lo tenÃan asumido. Se le da una importancia que todos saben que no tiene.
3. Obama ha sobrereaccionado. La reacción exagerada de Obama a la nueva construcción habrÃa provocado el motÃn palestino. Si Obama hubiera callado antes, los palestinos no habrÃan salido a la calle a protestar. No hay para tanto. La presión de Obama y Hillary Clinton ha sido excesiva. Israel está preocupado por su supervivencia y Obama no lo entiende.
Estos son en cambio las dos novedades que han surgido desde Estados Unidos sobre Israel y que pueden cambiar las cosas:
1. Israel puede dejar de tener un papel clave en la seguridad americana. Esta es probablemente la noticia más importante de estos dÃas. La comenté en el último post. En una aparición en el Congreso, el general David Petraeus -el militar americano más famoso-, dijo: “El conflicto [árabe-israelÃ] fomenta un sentimiento anti americano, debido a la percepción del favoritismo americano por Israel. La ira árabe por la cuestión palestina pone en duda los lÃmites de la fuerza y profundidad de las relaciones americanas con los gobiernos y las poblaciones de Oriente Medio y debilita la legitimidad de los regÃmenes moderados del mundo árabe. Mientras, Al Qaeda y otros grupos explotan esa ira para movilizar apoyo. El conflicto también da a Irán influencia en el mundo árabe gracias a sus protegidos Hezbolá y Hamás”. El conflicto entre Israel y Palestina perjudica el resto de intereses americanos en la región. Pone en peligro vidas de soldados. Petraeus dijo esto en una declaración leÃda en el Congreso, lo que significa que tendrÃa la aprobación de otros jefes militares. Si esta sensación lógica se extiende en Estados Unidos, Israel deberá pensar dos veces alguna de sus estrategias.
2. Obama quiere otro gobierno en Israel. Obama pidió desde el principio de su mandato la congelación en nuevos asentamientos. Aunque a los israelÃes les parezca un tema menor, a Washington no. Si Obama sube la presión puede hacer que el gobierno débil de Netanyahu se rompa: el Partido Laborista podrÃa abandonarlo o Netanyahu podrÃa optar por una coalición con Kadima, sin los partidos radicales. Las negociaciones con los palestinos quizá entonces serÃan más fáciles.
La solución no está a la vuelta de la esquina, pero algunos cambios sustanciales aparecen en el camino. Israel tendrá que pensar dos veces alguna de sus estrategias.
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Un comentario




Está claro que EEUU debe presionar a Israel para que su gobierno no haga lo que le venga en gana, pero tal vez Petraeus sea mejor militar que analista polÃtico, porque si lo que pretende es que un menor apoyo a Israel le va a traer a EEUU mayores apoyos en el mundo árabe-musulmán es un ingenuo. Es la estrategia de siempre del apaciguamiento estilo alianza-de-civilizaciones: si les dejamos sin excusas para actuar violentamente cambiarán de actitud.