
El Partido Demócrata publicó ayer este vÃdeo. Obama anuncia la estrategia de la campaña demócrata para las elecciones de noviembre de 2010: “Vote 2010″. (En noviembre se escoge un nuevo Congreso -que se renueva cada dos años- y unos cuantos senadores, que se eligen cada seis.) Un poco más tarde, el estratega electoral principal de la Casa Blanca, David Plouffe, mandaba un correo electrónico a toda la base de datos del partido. Empieza asÃ: “Quedan sólo 190 dÃas hasta las elecciones de noviembre”. ¡Sólo! Ya hace semanas que preparan a sus trabajadores electorales y voluntarios. Ayer empezó la campaña para movilizar a los votantes.
Los demócratas van a perder. El partido del presidente pierde congresistas y senadores en las primeras elecciones después de su llegada al poder. El problema es saber cuántos y, sobre todo, si se queda sin mayorÃa o no en ambas cámaras. Reagan, por ejemplo, consiguió frenar la sangrÃa. Es una buena lección para Obama.
La esperanza demócrata -no de ganar, sino de perder poco- se basa en tres puntos:
1. El entusiasmo es republicano, pero sólo por ahora. En las legislativas vota menos gente que en las presidenciales. El votante republicano -hombre blanco mayor- es de los más fiables. Los republicanos y grupos afines son los que están más enfadados y por tanto con más ganas. Si las cosas se quedaran aquÃ, el partido republicano barrerÃa. Pero los demócratas tienen 190 dÃas para movilizar a la gente que votó por primera vez en 2008. No se trata de convencer a votantes nuevos o independientes, sino de recuperar a los propios para que ese dÃa vayan a votar a su congresista o senador. Obama dice con candidez en el vÃdeo los cuatro grupos que quiere activar: “Jóvenes, latinos, negros y mujeres”. Además, todo el movimiento legislativo en marcha estos dÃas -sobre todo la reforma de la inmigración- puede servir para caldear el ambiente y demostrar lo que queda aún por hacer.
2. Tienen más dinero. Hace cuatro años, en las últimas legislativas, los republicanos tenÃan 84 millones de dólares; los demócratas, 65. Los demócratas ganaron 31 escaños y la mayorÃa después de 12 años en minorÃa. Este año pasa al revés. Los demócratas tienen a estas alturas 58 millones; los republicanos, 36. Los demócratas van igualmente a perder, pero la clave es mantener la mayorÃa. El partido ha prometido destinar 50 millones de dólares a la campaña (después cada candidato local tiene su dinero). Lo repartirá asÃ: 20 millones para anuncios en la tele e iniciativas tradicionales y 30 para Organizing for America (OFA). Sus empleados organizaron en 2008 a montones de voluntarios que se encargaron de movilizar a millones de personas con llamadas por teléfono y visitas puerta a puerta. Esta es la mayor diferencia respecto a 2006. La mejor esperanza para los demócratas es que por poca gente nueva que lleven a votar, la diferencia se note más por la baja participación general.
3. Han empezado antes a prepararse bien. En enero, los demócratas perdieron un escaño en el senado bastante seguro: Scott Brown ganó a Martha Coakley en Massachusetts. Desde el partido se acusó a Coakley de tomar el cargo por seguro y apenas hacer campaña. Ahora quieren evitar esa confianza en reelecciones aparentemente seguras. Según el New York Times, “el presidente del esfuerzo para la relección del Congreso, Chris Van Hollen, ha pedido encuentros obligatorios con miembros vulnerables [de la cámara] para supervisar sus campañas”.
Será interesante ver si Obama y Plouffe se salen de nuevo con la suya. Por un lado va la polÃtica y los medios y por otro el trabajo individual de los voluntarios y de OFA con los votantes. Son como hormiguitas. Habrá que ver si en 190 dÃas consiguen lo mismo que en las presidenciales de 2008.

2 comentarios




Jordi,
Tu blog me parece estupendo. Haces unos análisis muy rigurosos y bastante informados.
Mi única crÃtica es que a veces parece que hagas esos análisis como si fueses un analista (que no panfletario, ojo) del Partido Demócrata. A ver, no te critico la tendencia, que todos la tenemos. Sino que todo lo relacionado con Obama lo miras desde dentro, y lo adversario a Obama desde fuera. No sé si me explico, pero me gustarÃa que más allá de la simpatÃa o antipatÃa con unos u otros, que repito me parece muy bien, hicieses un esfuerzo de empatÃa hacia los adversarios y lo contases igual, desde dentro, aunque no simpatices. Y al revés también, jeje.
Un saludo.
Jacobo,
gracias. De lo otro, procuraré. Aunque si desde fuera parece asÃ, también puede ser porque me interesa la figura de Obama. De ahà el nombre del blog. Saludos, saludos.