ObamaWORLD

domingo 2 de mayo de 2010

Qué leo y por qué llevo este blog

The Atlantic Wire publica desde hace unas semanas una serie titulada “Qué leo”. Se lo han preguntado a un montón de periodistas americanos. Es interesante. Voy a hacer lo mismo.

Cuando me levanto, no miro internet en seguida. Cada vez me interesan menos las noticias de última hora. Mientras desayuno leo una revista. Estoy suscrito a seis. Dos semanarios, por orden de antigüedad: The Economist, The New Yorker; una quincenal: The New Republic; una mensual: The Atlantic, y dos bimestrales: Foreign Policy y Columbia Journalism Review (CJR).

Procuro llevarlas al día, pero no lo consigo con todas. Siempre tengo alguna por leer. The Economist me sirve para información internacional. No tiene rival. Sus editoriales son además extraordinarios. La leo de cabo a rabo. The New Yorker publica reportajes largos, de varias páginas. Es el típico periodismo americano, de tanta tradición, que en España ni tan sólo hemos sabido copiar mal. En cada número hay al menos una pieza que me interesa (en total habrá unas seis). Leo todas las que tienen que ver con Obama y Estados Unidos. Del resto, depende. Si fuera anglosajón, mi sueño sería trabajar en una de estas dos revistas. En sus páginas, más que contenido, he aprendido periodismo.

The New Republic y The Atlantic son parecidas. Sus piezas centrales son largas, como en el New Yorker, aunque de un estilo ligeramente distinto. Publican también unos cuantos artículos de opinión. Foreign Policy es una de las biblias de la política internacional. Los blogs que llevan algunos de los colaboradores de estas tres revistas son extraordinarios. CJR es un capricho que me sirve para saber los últimas novedades en mi oficio.

Después del desayuno miro internet. En el correo recibo un resumen de titulares del New York Times. Miro lo que me interesa. Abro el twitter. Hace muy poco que lo utilizo, pero ya se ha convertido en mi fuente principal de noticias de última hora. También me entero de links magnificos. Lo uso sobre todo para seguir a periodistas norteamericanos, pero tengo a algunos españoles que me van bien para saber si ha muerto Jordi Estadella o si Garzón sube o baja.

Hojeo los periódicos españoles de vez en cuando -el fin de semana siempre-, sobre todo la sección de internacional. Sólo lo hago para ver de qué hablan. Nunca he sacado para este blog ninguna información de primera mano de un periódico español. Tengo la sensación de que van tarde y dan la información troceada. Siempre me quedo con ganas de saber más, o mejor, de saberlo bien.

En el Google Reader tendré unos 50 feeds (un reader sirve para acumular todos los artículos que publica una web que sigues). Lo miro cada día, si puedo. Copio los links que me interesan más y suelo imprimirme los textos que me sirvan para el post que prepare. Sigo varias secciones del New York Times, Washington Post y Los Angeles Times. Además de los blogs que pongo aquí en la columna de la derecha, ojeo Slate, Huffington Post, The Daily Beast, Politico (¡el Playbook de Mike Allen!) y agregadores com Daylife (con Barack Obama como palabra clave), Memeorandum o Instapundit.

La tarde la tengo más libre y la dedico a leer los artículos que he imprimido y las revistas. Por la noche y fines de semana, libros. No me gusta tener empezado más de uno. Ahora estoy con The Bridge, la biografía de Obama de David Remnick. (No todo gira alrededor de Obama, acabo de leer La previa muerte del lugarteniente Aloof, de Álvaro Pombo; no soy ahora mismo mucho de novelas, pero Pombo me puede por varios motivos). La tele y la radio no los uso como medios de información.

De todo esto, tres conclusiones:

1. Vivo en Barcelona, pero es como si estuviera en Nueva York. Me gusta la política internacional y es bueno estar en el lugar de los hechos. Pero hoy no es imprescindible. Puedo estar tan bien informado sobre algo desde Budapest como desde Ciudad del Cabo. Es obvio que hay momentos en que hay que acercarse a la noticia. Por eso iré a Estados Unidos por las elecciones en noviembre, pero no me hace falta vivir allí para estar a la última. Esto es algo que confirmo a menudo al leer lo que ofrecen los medios que tienen corresponsales en Washington.

2. Saber qué pasa es más difícil de lo que parece. Hay dos tipos de noticias. Las cortas: un terremoto, un partido, un atentado. Ocurre algo con tal resultado y basta. Ya lo sé y la coda suele ser corta. Luego están las largas: se aprueba la reforma sanitaria, Goldman Sachs testifica, hay una cumbre sobre el Tratado de No Proliferación Nuclear. Esos hechos dicen poco, no se agotan ahí. Hay que saber muchas cosas para entenderlos. Es un esfuerzo. Por más medios que haya, los ciudadanos realmente bien informados siempre serán los mismos: pocos.

3. Llevo este blog para entender las noticias largas: me interesa más el cambio climático y sus remedios que los terremotos. Por eso me preocupa poco estar al tanto de las noticias de última hora. Por eso también llevo este blog. Me divierte averiguar qué ha hecho mal Goldman Sachs y descubrir que no han hecho en realidad nada terrible. Solo han sido los más listos de Wall Street. Además soy periodista, así que cuando entiendo algo, lo cuento aquí. Pura diversión.

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Comentarios 14 comentarios

Comentarios

  • 02.05.2010 Raúl M.

    Una entrada magistral. De las que te hacen pensar que más puede hacer un buen profesional.

  • 02.05.2010 CapRisc

    Y con tantas cosas para leer, te queda tiempo para algo más?

    Brillante.

  • 03.05.2010 Jordi Pérez Colomé

    Raúl, gracias.

    CapRisc, me queda tiempo para hacer más, lo justo y necesario.

  • 07.05.2010 Joan Fuertes

    Hola Jordi, hacía tiempo que no me pasaba por aquí.
    Globalmente este post me parece acertado. Únicamente, y como siempre, algún toquecillo (eso sí, suave).
    ¿Que Goldman Sachs no ha hecho nada terrible?. Es decir que recomendar a sus clientes que compren un producto financiero, que ellos saben que es malo y, simultáneamente, venderlo ellos y de esa forma obtienen dinero por ambos lados, ¿no es nada malo?. ¿Y todo queda en que “han sido los más listos”?.
    Hombre. Yo puedo entender, aunque no aceptar, que se me diga que la moralidad y la ética son virtudes trasnochadas. Pero que se me diga que ganar dinero (que por cierto es el único interés de los bancos, invesores y brokers que en el mundo son) a base de estafar, porque GS lo que ha hecho es estafar, sea que “son los más listos”, no puedo aceptarlo. Esto es pervertir cualquier idea de moralidad y no acepto que se me diga que moralidades hay de muchos tipos y quedarme tan tranquilo. Existen cosas buenas y existen cosas malas, sin adjetivos. Y lo que ha hecho GS es una cosa mala.

  • 07.05.2010 Jordi Pérez Colomé

    Joan,
    Entiendo lo que dices y es un debate interesante: ¿los trabajadores de Goldman Sachs se deben primero al sistema o a su empresa? Lo ideal sería a los dos, claro, pero en ese momento no era fácil. Como se ha demostrado con otras compañías, el futuro del banco estaba en peligro. Su jefe sólo puede agradecer a sus empleados la ocurrencia de crear una estafa legal.
    Además, es muy difícil demostrar que los empleados de Goldman Sachs supieran a ciencia cierta que su apuesta fuera a ir bien. De hecho, los dos primeros años perdieron dinero.
    Y, por último, esos derivados los vendieron a inversores que, en teoría, debían saber tanto como ellos. Es cierto que Goldman ha quemado su credibilidad de cara al futuro. Pero así es ese mundo. En suma, no dudo que Goldman ha hecho una cosa mala. Mi pregunta es por las alternativas y qué hubiera pasado si Goldman no hace eso.

  • 07.05.2010 Joan Fuertes

    Hola
    Es que, ¿sabes? yo he sido bancario muchos años. Incluso llegué a ser directivo de un cierto nivel. Es decir, tenía información de primera mano de asuntos digamos “sensibles”. Sé muy bien cómo circula la información, en qué sentido, qué vericuetos puede tomar, etc.
    Te digo, sin temos a equivocarme demasiado, que esto es una estrategia que creó GS para obtener ingresos. ¿Que en el secreto del meollo estaban únicamente los altos directivos?. Es posible. ¿Que la información que se dió a la red comercial de GS era la “suficiente” para vender el producto?. Es posible.
    Pero de lo que nadie me convencerá es de que la ausencia de moralidad y de ética “a la antigua”, es lo peor que puede pasarle a un sistema financiero. Si falla esto, a la larga se pudre todo. Y luego que me expliquen.

  • 07.05.2010 Jordi Pérez Colomé

    Es que es exactamente eso. El sistema financiero ha quemado un modo de obtener ingresos estratosféricos. La ética no entraba ahí. Quizá hay sido ese el problema.

  • 15.05.2010 Verónica

    Qué grande.

  • 21.03.2011 Jesús Botí

    Los adjetivos se quedan cortos. Cómo ser un buen profesional en tu campo. Ya me había resignado a pensar que algo así no iba a existir y eso que solo he leído aún un par de artículos de la página. Un estudiante de ingeniería.

    Saludos.

  • 30.05.2011 Alejandro

    Muchas gracias por escribir este magnifico blog. Felicidades.

  • 11.04.2012 Andrés Mourenza

    Llego un poco tarde al debate 🙂 pero he descubierto tu blog hace poco tiempo (felicidades, es muy bueno). Concuerdo con tus reflexiones sobre el periodismo pero debo mostrar mi desacuerdo en eso de que hoy se puede estar en cualquier sitio para informar de una cosa. Es cierto que lo que tú haces -seguimiento de la política de la primera potencia mundial y de la diplomacia internacional- se puede hacer desde Barcelona (de hecho, colegas me han comentado que en Washington, si no eres de un medio de renombre mundial no te hace caso ni el tato). Pero para muchísimas otras informaciones, especialmente de países polémicos (pienso especialmente en Oriente Medio), creo que es indispensable la presencia continua, o al menos asidua, en el país del que se informa. Nunca te dice lo mismo una fuente, sea la que sea, por email, teléfono o en persona.
    Una de las enseñanzas más valiosas de uno de mis maestros, Kim Amor, es que hay que “comer lo que come la gente sobre la que se escribe, escuchar la música que escuchan, oler lo que ellos huelen” (y preferiblemente hablar la lengua que ellos hablan). Cuando trabajaba en Turquía me ocurrió bastantes veces que, compañeros de importantes medios internacionales, sólo se relacionaban con la parte de la población que hablaba inglés y pertenecía a su clase social y, claro, luego no entendían y se desesperaban al ver quien ganaba las elecciones. Esta claro que no por residir en el país del que se habla uno es mejor periodista (hay muchos que pasan por el país sin dejar que el país pase por ellos, muchos enviados especiales aficionados al bar y al “ya lo escribiré luego con lo que saquen las agencias”, muchos reporteros veteranos para el “toda guerra es la misma guerra”…) pero es cierto que se gana mucho con el contacto directo (estoy seguro de que en el viaje por Irán lo estás comprobando). Un abrazo y suerte!

    http://www.noticiasdesdegrecia.wordpress.com

  • 13.07.2012 Javier Borràs

    Y Jordi, ¿qué opinión tienes de “Le Monde Diplomatique”?

  • 17.07.2012 Jordi Pérez Colomé

    Javier,

    lo leía cuando era joven. Hace años que pasé a otro modo de contar las noticias. Seguro que tiene piezas valiosas.

  • 20.07.2012 Javier Borràs

    ¿Qué quieres decir con otro modo de contar las noticias? (Perdona mi ignorancia sobre el tema, no conozco demasiado las publicaciones)

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