De la presidencia de Obama pueden contarse dos cuentos chinos. De todas las presidencias pueden contarse cuentos chinos. El cuento chino tiene dos versiones básicas: Obama es un buen presidente o no lo es. Según quien, prefiere uno de los dos cuentos chinos. Los argumentos más utilizados por cada bando son siempre similares: si uno cree que Obama es bueno dirá que ha conseguido grandes reformas -plan de estÃmulo, sanidad, finanzas, quizá energÃa pronto- difÃciles de imaginar hace sólo unos meses y que en polÃtica exterior empieza a recoger resultados: sanciones a Irán, el yuan sube, las armas nucleares bajan. Para los que creen que ha sido mal presidente, dirán que lleva a Estados Unidos hacia un gasto público incontrolable, en polÃtica exterior Irán no ha frenado su carrera nuclear y Corea del Norte y China hacen lo que quieren, y que su popularidad es menos del 50 por ciento.
Estos cuentos son narrativas. Ya dije por qué no me las tragaba, cuando Obama cumplió un año. DecÃa entonces -y ahora- que no hay manera fácil de medir la verdad. Ambos bandos tienen un poco de razón. Las grandes reformas de Obama son grandes, pero nadie sabe si son las mejores. De la reforma financiera, por ejemplo, el twitter de la Casa Blanca decÃa que eran “las reformas más duras en generaciones”. Puede ser, pero eso no significa nada definitivo. Por el otro lado, es cierto que la popularidad de Obama no es excelente, pero es un dato vago; el único Ãndice de popularidad que cuenta son las elecciones y quiero ver los resultados.
La polÃtica es en buena parte opinión. El único modo de preferir o no la reforma sanitaria es creer que es bueno que cubra por ejemplo a casi todos los americanos. Hay muchos que no creen que eso sea bueno si lo deben pagar ellos con sus impuestos. Pero aunque se crea que sÃ, que lo mejor es que todos tengan salud gratis, no sabemos aún si el sistema que ha escogido Obama para conseguirlo es el mejor y el más barato. En los años 60 Lyndon B. Johnson creó el Medicare, la sanidad casi gratis para todos los mayores de 65 años. Fue una medida progresista. Hubo quejas, pero hoy nadie quiere renunciar a su Medicare. Sin embargo, si se deja sin reformar podrÃa hundir la economÃa americana porque sus gastos suben sin cesar. ¿Fue una medida acertada? Probablemente sÃ, pero las consecuencias han sido imprevisibles.
Los hechos y la opinión son a veces difÃciles de separar. Todos queremos intuir si Obama es buen presidente, aunque sea temprano. No hay una respuesta fácil. Pero algo puede decirse. Viene a cuento porque he leÃdo dos artÃculos recientes sobre su éxito. Aquà dicen que consigue cosas, y aquà que el ruido en contra se debe a que la polÃtica necesita resultados, y su caÃda de popularidad junto al fragor de los tea party son marcadores más claros que el éxito de sus reformas, que además es difÃcil de entender para los ciudadanos. Son dos piezas interesantes.
Esto es lo que me parece a mà que ha sido la presidencia de Obama hasta ahora:
PolÃtica exterior. Ha probado otro enfoque respecto a la administración anterior en su relación general con el resto del mundo: Estados Unidos es la gran potencia militar, pero eso no implica que consiga lo que quiera sin la ayuda de otros paÃses. Obama cree que debe procurar convencer a quien se pueda de sus causas. Asà serán más fuertes. Ha conseguido algo. La prueba de fuego será Irán y el conflicto entre Israel y Palestina. A ver en qué queda.
Derechos civiles. No ha conseguido su objetivo: Guantánamo, uno de sus iconos electorales, sigue abierto. Los drones lanzan misiles contra talibanes o miembros de Al Qaeda. Pueden ir con cuidado, pero matan a civiles. Es un asunto complejo y difÃcil de aceptar con facilidad. No aprueba.
PolÃtica interior. Las grandes reformas son sin duda un éxito por la dificultad que planteaban. Es indiscutible que Obama ha logrado hacer cosas y prevé afrontar otros retos difÃciles. Es imposible valorar las consecuencias, pero ante la crisis, en sanidad y finanzas habÃa que hacer algo. No era fácil conseguirlo. Es bastante.
Afganistán. Dejo aparte esta guerra porque podrá ser su gran fracaso. Decidió quedarse y apostar por más tropas. Es probable que dentro de un año la guerra acabe igual de mal para Estados Unidos, pero con muchas más muertes en su haber. Será difÃcil de justificar.
Con Obama hay otro problema. Las expectativas eran extraordinarias. Un presidente se dedica sin embargo a cosas ordinarias -leyes, discursos, decisiones-, no a salvar almas. Obama hinchó un poco esa nube de lÃder carismático. Ahora paga las consecuencias. Si olvidamos las pretensiones iniciales, por ahora, dirÃa que ha sido un buen presidente.
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Dejo lo divertido para el final. En el Siena College se atreven a clasificar a los 43 presidentes americanos en una lista (pdf). Lo preguntan cada ocho años a más de doscientos académicos. Les dan 20 categorÃas -imaginación, integridad, logros en polÃtica exterior, disposición a asumir riesgos, por ejemplo- y votan de 1 a 5 a cada presidente. El resultado es previsible, pero gracioso. Cada vez el mejor ha sido F. D. Roosevelt, el presidente de la Segunda Guerra Mundial. Después vienen los cuatro del Monte Rushmore: Teddy Roosevelt, Washington, Lincoln y Jefferson. De los recientes, George W. Bush es el 39 de 43. Clinton, el 13 y Reagan, el 18. Obama, por ahora, va el 15 (en 2002, cuando Bush llevaba un año y medio de presidente, era el 23).

3 comentarios




De los tres bloques que has citado sale mal parado en tres… pero sÃ, yo también creo que es un buen presidente. Está consiguiendo dar la vuelta a un sistema tomado por los neocon y aún quedan dos años (más el segundo mandato) para que pueda terminar su proyecto
Saludos desde http://enclaveinternacional.wordpress.com/
Jaime,
dirÃa que sale mal parado en dos. En polÃtica exterior, algo ha cosechado -las sanciones a Irán son una buena recompensa-, pero en menos de dos años era imposible hacer más. Asà que dirÃa, dos a dos. Ante el empate, opto porque es más bien un buen presidente.
Gracias y saludos.
Quizás un análisis con cifras económicas ayudarÃa a clarificar las cosas.
Aunque ese análisis para Obama es algo prematuro.
Saludos.