ObamaWORLD

Miércoles 18 de agosto de 2010

Qué es lo mejor que se puede hacer con Irán

Irán está cada vez más cerca de producir uranio enriquecido para colocarlo en una bomba nuclear. El gobierno iraní dice que sólo lo quiere para usarlo en centrales nucleares civiles. Pero el mundo no se lo cree.

En Estados Unidos las dudas sobre qué hacer con Irán crecen. El debate se parece al de Irak, pero ahora el gobierno no está a favor del plan (ni el Pentágono) y, además, Irán no es Irak: Irán es cuatro veces mayor y tiene casi el triple de población (71 millones).

Para tratar con Irán hay hoy dos estrategias: una, diplomacia y sanciones, y dos, un ataque militar. Esto sólo puede llevar a dos resultados: un Irán con bomba o sin bomba. La mejor combinación es que la diplomacia haga que Irán renuncie a la bomba. Sería un éxito de Obama. Pero puede pasar justo lo contrario: que se ataque a Irán y que, sin embargo, Irán acabe por conseguir la bomba. Todas las combinaciones son posibles. Voy a explicarlas. Es uno de los mejores ejemplos para ver lo difícil que es ser presidente.


Que haya paz

La vía pacífica tiene hoy dos caminos en marcha: diplomacia y sanciones. En junio Naciones Unidas aprobó -con los votos de China y Rusia- sanciones ligeras contra Irán. En julio, Estados Unidos y la Unión Europea tiraron adelante sanciones más duras. Ahora se espera que surtan efecto y que el régimen iraní sufra estrecheces y acepte negociar por la fuerza. La próxima reunión es en septiembre, después del Ramadán.

Las sanciones se lanzaron porque la diplomacia no había surtido efecto. La diplomacia aspiraba a que Irán permitiera que otros países le enriquecieran el uranio para uso civil y que dejara que inspectores internacionales revisaran sus instalaciones. De momento Irán ha conseguido ganar tiempo y no ha concedido ninguna de las dos cosas. Por eso han llegado las sanciones.
Irán dice que si le presionan no va a ceder. Aunque tampoco lo había hecho antes sin presiones. Algunos dicen que para que Irán afloje debe notar que se prepara una acción militar. Irán insiste que con amenazas conseguirán menos. La madeja se lía y la paciencia de todos se agota.

La diplomacia es un arte. Hay dos claves: todos deben parecer que ganan y, si alguien pierde, el culpable debe parecer el otro. Es cuestión de matices. Por eso George W. Bush se sacó de la manga lo de las armas de destrucción masiva. Por el mismo motivo, para su consumo interno, a Irán le conviene esta situación: defiende su derecho ante los americanos. Hace que el gobierno sea más popular. De hecho, uno de los grandes objetivos de las sanciones -y esperanzas- es que la oposición interna iraní haga caer el gobierno y elijan un presidente menos combativo que el actual, Ahmadinejad.


Vamos a la guerra

Si la opción pacífica falla, puede haber ataque. Aquí entra en juego un factor nuevo: Israel. Israel es el país que más teme la bomba iraní por cercanía y por las amenazas que ha recibido. Hasta ahora da una oportunidad a la estrategia pacífica de Obama. Si no funciona, podría atacar a Irán si cree que Estados Unidos no lo hará.

El ataque tiene la ventaja de que sería por el momento el modo más rápido de acabar con las expectativas nucleares de Irán. Esa sería la única ventaja, pero tendría tres grandes inconvenientes:

1. No garantiza nada. El bombardeo trataría de acabar con las sedes nucleares iraníes, algunas bajo tierra. Pero ¿son las centrales que se conocen todas las que existen o hay más? ¿Y cómo se sabría que se han destruido? Habría que mandar equipos especiales por tierra a comprobarlo. Sería un riesgo añadido enorme.

2. Quién lo haría. Israel, que es el más interesado en arriesgar, podría intentarlo, pero necesitaría el 20 por ciento de sus cazas y todos los aviones de repostaje en el aire. Además, los laboratorios subterráneos requieren bombas especiales anti búnker y la aviación debería sobrevolar espacios aéreos hostiles. Estados Unidos está mejor preparado. Tiene más aviones y bases en el Golfo y en Irak. Ahora mismo fabrica 20 de esas bombas anti búnker -las segundas con más potencia después de la nuclear-, que pueden atravesar 60 metros de hormigón (ya las ha probado en cuevas afganas). Es obvio pues que Israel trate de averiguar las intenciones de Obama (para cosas así sirven los espías hoy) y presionarle. Algunos han dicho que el reportaje que ha provocado este debate sería una campaña israelí de marketing para promover el ataque americano.

3. Las consecuencias. La reacción iraní es lo más misterioso. Irán no es un país que pueda hacer frente a una guerra abierta contra Estados Unidos e Israel, pero tiene un montón de medios para hacerles daño: ordenar a Hezbolá que lance miles de misiles a Israel desde el Líbano, animar a Hamás a hacerlo desde Gaza, implicarse en la guerra de Afganistán (Irán y Afganistán comparten frontera), financiar ataques terroristas a comunidades judías por el mundo, hacer que las minorías chíies en los países árabes de mayoría suní se movilicen, atacar las bases americanas en el Golfo y bloquear el paso de mercancías por el estrecho de Hormuz. Todo esto sin valorar las reacciones china y rusa que, aunque quizá no participaran abiertamente, sí tendrían intereses que defender. (China, por si acaso, ha reducido su importación de petróleo iraní en los últimos años; sus dos principales proveedores son Arabia Saudí y Angola.) En suma, moriría mucha gente y el mundo se volvería más complicado.


Qué pasará

Si las sanciones y la diplomacia hacen que Irán -por la presión o porque cambia el gobierno- acepte las peticiones de Estados Unidos, no pasará nada. Si no lo consiguen y es cierto que Irán trata de construir una bomba, habrá que convivir con un Irán nuclear. Si Israel o Estados Unidos atacan, es probable que Irán consiga la bomba -entonces tendrá más motivos para quererla-, aunque más tarde.

Lo más probable por tanto es que algún día deba vivirse con un Irán nuclear: ¿qué pasaría?

1. ¿Atacaría a Israel? Si Irán decide un día lanzar una bomba sobre Tel Aviv, sería el final de la cultura persa. Tal como se acercara el misil nuclear a Tel Aviv, el ejército israelí ordenaría a sus submarinos nucleares en el Golfo Pérsico que bombardearan Irán. Eso se llama “segundo ataque” (second strike), la capacidad de un país de devolver el ataque a pesar de que inutilicen sus principales bases. Israel tiene esa opción. Por tanto, ¿están los iraníes suficientemente locos como para suicidar a la inmensa mayoría de sus compatriotas y gobernar un país en ruinas? Es difícil. Ni Corea del Norte ni Pakistán la han utilizado. El riesgo es inmenso. Pero el verdadero uso de la bomba es la disuasión. Hasta ahora Israel era el único país -no reconocido- con la bomba. Nadie le tosía. Si Irán la tiene, ese poder se diluye.

2. ¿Estados Unidos e Israel perderían peso? Claro. Israel dejaría de sentirse por encima de todo. Otro país se habría puesto a su nivel. A Estados Unidos le ocurriría lo mismo. Los países árabes menores deberían hacerse amigos de Irán para evitar amenazas. La protección de Estados Unidos ya no les serviría, porque Irán tendría el mismo poder. Sin tener un ejército espectacular como el americano, Irán tendría el mismo potencial. Es una ventaja incomparable y barata. Además, el esfuerzo de Obama por un mundo sin armas nucleares se habría acabado. Arabia Saudí sería el primero en querer ponerse al nivel iraní.

Con todo esto, es probable que ocurra algo así: Irán tardará más de lo esperado -un año- en tener la bomba porque las sanciones (y sabotajes) frenarán el proceso, no habrá ataque americano y si lo hay israelí solo retrasará la obtención de la bomba, y al final habrá que aprender a convivir con un Irán nuclear, que no la lanzará pero la utilizará para fines estratégicos. Con todo esto doy por supuesto que los gobernantes son racionales. La historia demuestra que no está tan claro.

Para no acabar sólo con malas noticias, dos posibles evoluciones positivas a medio plazo: una, si Israel deja de sentirse hegemónico quizá ponga más de su parte para llegar a una paz seria con los palestinos y hacer así que los árabes dejen de preocuparse por ellos. Dos, si Irán consigue la bomba habrá en la región un fuerte contrapunto chií al predominio suní -la confesión de los terroristas del 11-s. A Estados Unidos no le vendría tan mal. Y más si en Irán manda pronto un gobierno más tranquilo. Son sólo imaginaciones. Lo principal, por ahora, es que no está nada claro que el ataque sea la mejor opción.

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Comentarios 10 comentarios

Comentarios

  • 19.08.2010 Pepe Alonso

    Joder, qué gran artículo!! Da gusto leer algo así.

    Gracias de corazón por seguir ahí al pie del cañón, Jordi. ;-)

  • 19.08.2010 rojobilbao

    Para impedir la bomba definitivamente es primordial además de bombardear terminar con Jatamei (preferentemente muerto). él es quien maneja el cotarro y nada se hace sin su placet.

    La bomba en poder iraní no hará sino poner nervioso (y mucho) tanto a Israel, como a los USA, pero quizá más a Arabia Saudí. Demasiados poderosos en contra.

  • 19.08.2010 Jordi Pérez Colomé

    Rojobilbao,

    si acaban con el líder supremo de Irán, Ali Jamenei, el nuevo puede ser más manejable, pero también puede serlo menos. Y más si encima se ha bombardeado el país. Puede haber una ola de nacionalismo. El mayor problema de un ataque así es que todos sabemos cómo empieza, pero no cómo acaba.
    En cuanto al nerviosismo, sí, es así. Habrá que ver quién lo controla mejor.

    Pepe Alonso,
    gracias por el comentario.

  • 19.08.2010 Gaze

    Buena sinopsis y bastante multidimensional el escrutinio geopolítico de Jordi…. However, a estas alturas y en reconocimiento de cómo opera la fragilidad del ser humano cuando se ve amenazado como quien amenaza a un perro, como en es el caso de Irán vs Israel, parecer ser que la bomba nuclear traería más beneficios que muertes de ambos lados –esto es si leo bien la nota de Jordi.

    Por cierto, digo esto porque las guerras “proxis” matan mucho más que las misma bomba, solo que más lento… pues, estoy de acuerdo en que Irán se haga de la bomba y después de eso, que hable el mejor, de todas maneras necesitamos un “renacimiento” y esta puede ser la oportunidad para inyectar de una vez por todas que civilización es la que manda en el planeta: la Occidental o la del Este medio… Buena nota.

  • 20.08.2010 HENRY

    Mi opinión, Iran no esta amenazando a ningun pais del planeta, solo se esta desarrollano energeticamente con todo el derecho que tiene cualquier pais de la tierra!
    Si las demas potencias del mundo observan que cualquier pais esta en desarrollo deben y estan en la obligación de apoyarlo no culpar sin pruebas que quiere acabar con el planeta!
    Esto generaria hermandad entre los pueblos!

  • 20.08.2010 Rafael

    Efectivamente, un comentario muy brillante y proteico. Pero, si usted fuera presidente de Israel (toda una bicoca, ¿no?), de verdad pensaría en la posibilidad de que perdiendo la hegemonía militar los árabes se iban a olvidar de usted. Y si fuera presidente de Estados Unidos… Pero hombre, si un gran porcentaje de los árabes ni siquiera olvidan Al-Andalus.

    Hágame caso (si quiere, ya me entiende), termine su comentario con las malas noticias, que hablan de su capacidad de análisis mucho mejor que las más que cándidas hipótesis de ese último párrafo. Creo de verdad que le desmerece la entrada.

    Por lo demás cuenta usted con todo el respeto de este lector.

  • 20.08.2010 Jordi Pérez Colomé

    Rafael,

    Es obvio que Israel es una excusa magnífica para los árabes (lo de al-Andalus, un poco menos), pero un 88 por ciento de árabes aceptaría la paz que los palestinos firmaran con Israel. La población es más sensata que los gobiernos. Es verdad que “olvidar” en aquella región es un verbo que no se usa y que deberán pasar generaciones para que la paz culmine (y eso que hoy han anunciado nuevas charlas directas).
    La bomba en Irán traerá nuevos problemas y la va a acabar teniendo si insisten, por muchos bombardeos que hagan. Así, empezar a mirar la situación de otra manera puede ser útil. Aunque hoy suene cándido. La escalada militar no puede ser la única alternativa. Al menos como hipótesis, en un análisis. Otro ejemplo: a los árabes un día se les acabará el petróleo y deberán empezar a buscar otra manera de vivir, más compleja. Entonces quizá les preocupe menos Israel.

  • 22.08.2010 Horrach

    Independientemente de lo que suceda (y a tenor de lo explicado por Jordi, cualquier posibilidad puede tener efectos temibles), lo único que esta claro es que la política internacional de Obama, protagonista de este blog, no está siendo la más acertada. No ha resuelto nada, los problemas ya existentes van a peor y otros incluso se han puesto en marcha. Si pensaba que haciendo lo contrario que Bush, es decir, recurrir al ‘estilo Chamberlain’, iba a cambiar la situación en los puntos rojos del planeta andaba algo equivocado. Tras casi dos años de buenas palabras y gestos cordiales, la situación que se nos presenta no es nada buena, ni en lo que tiene que ver con Irán, ni tampoco con Afganistán o Irak. Lo de Palestina lo dejo de lado (seamos serios: no va a haber paz entre israelíes y palestinos en muuuuuuuuuucho tiempo), y ya sólo faltaba que la temible China desbanque a Japón como segunda potencia económica del mundo. El fin de la hegemonía mundial yankee pueden verlo nuestros ojos más pronto que tarde.

  • 22.08.2010 Gaze

    …por supuesto que sí, Horrach, con Obama al control del bote no me sorprendería que en lo que le queda de presidencia algún desastre humano se desate porque este presidente es una puerta abierta para que se cuelen todas la ideologías posibles, el que quiera entra y se lleva lo que quiere… si Carter ridiculizó la hegemonía norteamericana, este la hizo un circo…. Mi convicción es que los USA no necesita presidentes benignos, o benevolentes, no empalma con la cultura pagana del país.

  • 21.11.2011 Alexander

    Buen Articulo!

    (desde Venezuela)