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domingo 28 de agosto de 2011

En Tíbet, las reencarnaciones hacen más política que los políticos

Aprovecho que Gadafi sigue sin aparecer para cerrar los posts sobre el Tíbet, de donde acabo de volver. Si puedo haré también uno sobre China.

En los monasterios y casas tibetanos cuelgan fotos de lamas. Los lamas son “maestros” y se reencarnan una y otra vez para seguir impartiendo enseñanzas. Son las figuras más destacadas del budismo tibetano y el lama más importante es el Dalai Lama. Desde hace varios siglos, el Dalai Lama dirige los asuntos religiosos y mundanos de los tibetanos. El actual Dalai Lama, que vive desde 1959 en el exilio en Dharamsala (India), es el número 14. A pesar de eso, entre la población, la devoción y respeto por su figura son hoy extraordinarios.

El gobierno chino prohíbe colgar imágenes del Dalai Lama y difundir sus palabras. En trece días en Tíbet, no vi ninguna foto del principal líder tibetano. La búsqueda “Dalai Lama” en Google en Tíbet da error, aunque hay modos -al menos en inglés- de llegar a ver fotos y discursos en internet.

China no quiere que nadie mande por encima del Partido Comunista. Si el Dalai Lama viviera en el Palacio Potala en Lhasa -su residencia tradicional- y por algún motivo se opusiera a la voluntad del gobierno chino, los tibetanos le seguirían antes que al gobierno. Podría causar inestabilidad y problemas políticos.

En otra medida, es similar a lo que ocurre con la Iglesia católica. Para evitar que los obispos chinos sigan órdenes del Papa, el gobierno nombra a sus propios obispos, que son más dóciles. En el Vaticano se enfadan y tratan de consensuar los candidatos. No siempre es posible, pero poco más pueden hacer. En China hay más católicos que tibetanos (13 millones por 6), pero el asunto tibetano es más sensible porque la mayoría está en la misma región -en las provincias de Tíbet y las que lo rodean-, son más fieles a sus líderes y tienen reclamaciones propias.

Pero en el fondo, la solución ideal del gobierno chino para el budismo tibetano es la misma que para los católicos: elegir en Pekín a los nuevos lamas, sobre todo al próximo Dalai Lama. Aunque los lamas se “reencarnen”, el resultado deseado para los chinos es parecido en las dos religiones: líderes religiosos que obedezcan al gobierno.


El gobierno chino ya sabe reencarnar

Hace unos 15 años el gobierno chino eligió al nuevo Panchen Lama. Es una historia magnífica para entender mejor la relación de China con Tíbet y lo que puede pasar con el futuro Dalai Lama (el actual tiene 76 años). En 1989 murió el décimo Panchen Lama, Choekyi Gyaltsen. Fue en su sede principal, el monasterio de Tashilumpo de Shigatse (en la foto, el exterior).

Tras la huida del Dalai Lama en 1959, Gyaltsen quedó como líder principal del budismo en Tíbet y simpatizante del Partido. El gobierno chino le nombró en varios cargos, pero con los años se desmarcó. Durante la Revolución Cultural de finales de los 60, en la que se destrozaron decenas de monasterios (también en el resto de China) fue encarcelado. Años después de salir, ya en los 80, el gobierno le rehabilitó y le permitieron volver a su monasterio en Shigatse. Según este detallado relato de su muerte y sucesión, parece que el gobierno chino le ayudó a morir.

A mediados de los 90, había que elegir la reencarnación. El comité de selección formado por el gobierno chino en Tashilumpo tenía varios candidatos. El abad del monasterio, en un movimiento arriesgado, los envió al Dalai Lama a la India para que reconociera primero al sucesor. El Dalai lo hizo y lo anunció. Los chinos se enfadaron.

El abad pasó años en la cárcel y el niño, Gedhun Choekyi Nyima, de cinco años, fue detenido junto a su familia y solo se sabe que vive en Pekín. “Es el prisionero político más joven del mundo”, dicen organizaciones de derechos humanos. Nadie habla en Tíbet de este niño; es un asunto tabú.

El gobierno chino siguió con sus planes de encontrar al undécimo Panchen Lama. En una ceremonia con monjes budistas meses después, escogieron a otro niño de cinco años, Gyancain Norbu. El gobierno lo llevó a Pekín para su educación. Hoy tiene 21 años y apenas ha vivido en Tíbet.

Este mes de agosto visitó el monasterio de Labrang (Gansu), el más importante fuera de Tíbet. China quire que siga allí su formación, pero parece que no será posible. Según la agencia oficial china, Norbu dijo que “estaba impresionado por la libertad religiosa de la que disfrutaban los locales”. El New York Times hablaba de una “formidable presencia policial” y de “una multitud escéptica” obligada a recibirle bien.

A pesar de ser reconocido como el 11 Panchen Lama, las únicas fotos que vi de Norbu en Tíbet fueron en el monasterio que debería ser su hogar, el de Tashilumpo, que dirige un abad afín a China. En cambio, el lama con más imágenes hoy en Tíbet es el décimo Panchen Lama, su predecesor (en la foto, de un restaurante, está a la izquierda). Norbu tendrá difícil conseguir hacer olvidar su origen y nombramiento en Tíbet.


Una curiosidad: en este restaurante, simpatizaban -con sinceridad o por conveniencia- con los cuatro presidentes de la República Popular China:

Qué pasará en Tíbet

China tiene las de ganar, pero por lo que vi los tibetanos no renunciarán a sus objetivos. El principal, según el Dalai Lama, es más autonomía. Hace años que se intentan negociaciones, sin resultado. Los tibetanos en el exilio acaban de escoger un primer ministro, Lobsang Sangay. El Dalai Lama quiere reducir sus obligaciones políticas para centrarse en la religión. Sangay, por ahora, no cambia el discurso reconciliador del Dalai. Los tibetanos no se lo permitirían.

El Dalai Lama ha insinuado que puede nombrar a su sucesor antes de morir. Así evitaría que los chinos le hagan la competencia con una reencarnación en Tíbet. Aunque, como se ve en el caso del Panchen Lama, tienen pocas opciones de ganar.

A corto plazo habrá pocos cambios en la situación política de Tíbet. En el interregno que siempre hay entre la muerte de un Dalai Lama y su sucesor -que es un niño-, puede surgir otra figura. El tercer gran líder tibetano es el Karmapa. Su imagen se ve mucho por Tíbet. Aquí, por ejemplo, en el retrovisor de un coche.

O en un monasterio, junto a otros lamas (con una típica cámara vigilante, arriba a la derecha):

El Karmapa actual tiene 26 años. Nació en Tíbet y a los 14 años se fugó a la India. Es la única gran figura tibetana que reconocen tanto el Dalai Lama como el gobierno chino. A la muerte del Dalai Lama, podría quizá dialogar con los chinos para relajar el ambiente.

China tiene ahora mismo otros problemas (si Oriente Medio me deja, hablaré de algunos en el próximo post). No cederá en este asunto; no es urgente. Hace unos días ha nombrado al nuevo gobernador de Tíbet. Como casi siempre desde 1951, es un chino de la raza han, la mayoritaria en China (solo hubo un gobernador de la etnia Yi). Siguen sin confiar en tibetanos para que se gobiernen. Los tibetanos no tienen más remedio que esperar, aguantar y confiar en otra reencarnación.

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Comentarios 4 comentarios

Comentarios

  • 07.09.2011 NT

    Es etnia han, no raza han, hilas muy fino.

    En cuanto al nuevo Dalai Lama, que no se pase el viejo, según la tradición el elegido tiene que nacer en tierra tibetana (incluidas las zonas de Sichuan o Yunnan que pertenecen al Tíbet según el Lama). Como nazca “por casualidad” en la India se puede liar una buena incluso dentro de sus co-religionarios.

    Por cierto, en la ceremonia de entronización del actual Lama, estuvo un representante del gobierno chino, ya que ellos tenían que dar su visto bueno.

    Que llena de lagunas está la historia. Cuando son los yankees la historia la escriben los ganadores, cuando son sus enemigos la siguen escribiendo ellos.

    Que pena.

  • 11.09.2011 Jesus

    Llaman la atencion los se oponen a unas invasiones, pero aprueban otras, los que se oponen a unos tiranos, pero defienden otros, los que cuando es conveniente nos hablan de historias milenarias y cuando no es conveniente no lo igonaran.
    Lo de China en el Tibet, se le de la vuelta que se le de, no es mas que la invasion y la anexion, por la fuerza, de un pais pequeño y debil por uno grande y poderoso.

  • 12.09.2011 Nt

    Jesús, doy datos, no juzgo ni doy veredictos, hoy por hoy el Tíbet es parte de China, te guste o no, me guste o no, le guste a Richard Gere o no. Lo demás son especulaciones y elucubraciones de unos y otros.

    Pueden ser los pro-comunistas, los pro-lamaistas, los new age, etc, etc…

    Según la tradición tibetana, la del Dalai Lama, no la mía ni la tuya, el elegido para ser entronizado como Dalai Lama debe NACER en tierra tibetana. Si se pasan sus tradiciones por el foro simplemente por temas políticos está admitiendo que TODO es mentira.

  • 10.02.2013 Ramon

    En principi, no els agrada gaire que facis fotos de les estàtues que representen els budes, no?

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