ObamaWORLD

miércoles 2 de noviembre de 2011

Por qué Obama no lo tiene tan mal para ser reelegido en 2012

Queda justo un año para las elecciones en Estados Unidos. Serán el 6 de noviembre de 2012. Con el lío del mundo árabe, me he ocupado menos de la política nacional americana. La economía sigue mal y los partidos no aceptan los remedios del otro. La última propuesta del presidente para fomentar empleo está detenida en el Congreso.

La actualidad más entretenida son las primarias republicanas. El panorama no ha cambiado mucho desde que dije que los candidatos republicanos a presidente eran flojos. Lo siguen siendo. En la mayoría de encuestas nacionales y en los estados que votarán primero dominan el favorito Mitt Romney y el inesperado Herman Cain.

Cain es negro, fue jefe de una cadena de pizzerías y amigo del Tea Party. No tiene ninguna opción de ser presidente (en el vídeo siguiente, por ejemplo, cantó hace unos días en un acto público para “compartir su fe”). Pero el hecho de que muchos votantes republicanos flirteen con él prueba el poco nivel republicano. Mitt Romney es el favorito porque hace años que se prepara para ser presidente –en las primarias republicanas de 2008, quedó segundo tras John McCain.

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Hasta ahora muchos votantes han esperado la aparición de algún candidato ilusionante. No ha llegado y ahora ya no hay tiempo para sorpresas; las primarias empiezan a a principios de enero. El gobernador de Texas, Rick Perry, pudo ser el esperado. Pero su entrada tardía e imprevista demuestra que aún le que queda para ser presidente, que es algo tremendamente complicado: hay que tener un pasado sin sobresaltos, saber contestar bien preguntas sobre células madre, Irán, el libre comercio o la constitución y tener una estrategia electoral. De repente todo el país está atento a cada palabra que el candidato dice y los medios hurgan en el pasado para ver con detalle su trayectoria.

No es fácil. Ahí es donde se ha visto que Romney hace años que se prepara. La gente le conoce mejor. Perry en cambio tuvo un inicio apabullante, pero a las pocas semanas se hundió en las encuestas y ahí sigue. En este vídeo la audiencia en un debate republicano le abuchea por defender que hay que educar a los hijos de inmigrantes ilegales. La inmigración es el asunto que más aleja a Perry de los más conservadores.

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Perry ha reconocido además que en los debates lo ha hecho mal (incluso porque dormía poco) e incluso se planteó evitarlos, pero no lo hará; tiene más que perder. En este vídeo por ejemplo se le ve confundirse y tropezarse al criticar a Romney. Perry ha montado su campaña con el argumento de que él “hace, no habla”. Puede recuperarse, pero será difícil.

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El presidente Obama ya ha pasado por ese análisis exhaustivo nacional. La prensa rebuscó en su pasado y tuvo que lidiar con lo que decía su pastor y sus amistades juveniles. A cada republicano, en cambio, puede aún aparecérsele alguna sorpresa. Herman Cain lleva un par de días dando explicaciones por unas acusaciones de abuso sexual de hace 12 años.


Obama hará como Bush

La campaña de Obama 2012 será parecida a la de George W. Bush en 2004. Los dos pilares principales serán los mismos. Primero, Obama tratará de convertir a Mitt Romney en el John Kerry de 2012. El principal defecto de Kerry fueron sus cambios de opinión: había estado a favor de la guerra antes de estar en contra, por ejemplo, fue muy repetido. Los cambios de idea de Romney sobre el aborto o la sanidad son ya conocidos. La campaña de Obama se asegurará de que los americanos sepan quién es, qué piensa y qué hizo su rival. Por si fuera Romney, ya han empezado.

El segundo pilar de Obama será, como Bush, tratar de crear la imagen de un líder convincente que toma decisiones duras porque cree que así debe ser. El problema principal hoy en Estados Unidos no es la guerra de Irak, sino la economía. Obama, con su última propuesta sobre el empleo, parece no dispuesto a ceder de nuevo ante los republicanos en el Congreso. Está por ver qué pasará. Por su perfil bipartidista, el presidente ha dejado una y otra vez marcar la agenda a los republicanos. Ahora ha comprobado que alguna de sus propuestas son bien recibidas entre los votantes y parece más combativo. Su campaña puede aprovechar sus éxitos internacionales con Bin Laden o en Libia para reforzar su imagen de líder.

Es cierto que el problema de Obama es su popularidad baja, aunque no catastrófica (ronda el 43 por ciento), pero el voto de 2012 no es solo sobre si Obama lo ha hecho bien o mal -entonces lo tendría difícil–, sino si el votante quiere cambiarlo por Romney o Perry. Así tiene más opciones.


Dos factores exteriores cruciales

En Estados Unidos la política electoral es distinta. Aparte de la campaña más política, que es parecida a la de otros países, cuenta mucho el trabajo de calle, que consiste en dos cosas: llamar y visitar a vecinos para convencerles de que un candidato es mejor y hacer que vote gente que ya está convencida pero no se han registrado o les da pereza ir hasta las urnas (en Estados Unidos vota poco más de la mitad de la gente; hay margen de mejora).

En estos dos aspectos, la campaña de Obama en 2008 fue espectacular y sin esa ayuda hoy Obama no sería presidente (lo cuento en el libro En la campaña de Obama, que acabo de colgar en versión electrónica). En 2012 intentarán hacer lo mismo. Este tipo de acciones se basan en voluntarios y ahí estará el problema. Menos gente está entusiasmada por reelegir a Obama que por elegirle hace cuatro años. Pero por medios no será. Al contrario que en 2008, la campaña dispone de más dinero. Ya hay gente contratada que trabaja para preparar el terreno en muchos estados. Hablaré con más calma de esto cuando vaya a Estados Unidos en enero.


Los republicanos no se quedan quietos

La estrategia republicana va a intentar copiar facetas de Obama, como su labor en las redes sociales, pero el candidato que gane no hará el increíble montaje que Obama (ya no tiene tiempo). Confiará más en las típicas bases republicanas para el trabajo de calle. Entre los republicanos estas tareas son menos esenciales; su electorado fiel es más consistente y fiable.

La estrategia republicana tendrá otras dos vertientes. Primero, hacer que votar sea más difícil. Cada estado pone sus normas electorales y este año los estados con mayoría republicana las han cambiado para, por ejemplo, reducir los días en que se puede ir a votar antes del propio día de las elecciones (algunos estados abren sus colegios dos semanas antes para evitar aglomeraciones) 0 complicar las tareas de registro de votantes con multas: si los voluntarios cometen errores al rellenar un formulario deberán pagar. Como es lógico, muchos se echarán atrás.

Florida, un estado clave, ha aplicado ya estas medidas. Un senador estatal da un argumento extraordinario: votar “es un privilegio que costó mucho, es algo para lo que hubo gente que murió. ¿Por qué deberíamos hacerlo más fácil?” En cambio, el presidente Clinton cree que “nunca en mi vida he visto un esfuerzo tan grande para limitar el voto como hoy”. El motivo es sencillo: los pobres suelen ser demócratas y estar menos convencidos; si se les pone más difícil, menos irán a votar.

La otra gran novedad republicana es la sentencia Citizens United contra la Comisión Electoral Federal de 2010 del Tribunal Supremo, que permite a cualquier persona jurídica -individuos o empresas- participar con su dinero en una campaña electoral sin desvelar identidades ni cantidades. En este campo, los republicanos son mejores que los demócratas. Varios grupos externos al partido republicano ya se coordinan para ocuparse de distintos ámbitos –congreso, senado, presidente– y territorios. Su objetivo principal será, parece, la publicidad en la televisión. En las elecciones de 2010 fueron importantes. A ver cómo crece su papel en 2012.

Así se presenta la campaña de 2012. Un presidente en dificultades contra un rival endeble y dos factores externos importantes: el trabajo de base demócrata y el dinero exterior republicano. Obama lo tiene mejor de lo que parece.

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Comentarios 7 comentarios

Comentarios

  • 02.11.2011 Christina

    He llegado a la conclusión que tanto da uno como otro, si todos acaban siendo igual al final.. Cabe recordar que quien dirije realmente EEUU no es su presidente?? Creo que queda más que demostrado en el último voto contra Palestina en la UNESCO.

  • 02.11.2011 Jordi Pérez Colomé

    En algunas cosas el Congreso les limita. Es parte de su trabajo. Pero es probable que sin Bush no hubiera habido guerra de Irak y sin Obama, reforma sanitaria. No es lo mismo. El presidente manda bastante.

  • 02.11.2011 Gaze

    “El presidente manda bastante”, te equivocas, Jordi…. Si repasas el “Checks and Balances” (peso y contrapeso) de los tres ramas de poder: Ejecutivo, Legislativo y Judicial puedes ver que el Ejecutivo es el más débil de todos a pesar de que ostenta títulos más pomposos como el de “Comandante y jefe de las fuerzas militares”… Ello no implica que el presi tiene carrete libre para hacer lo que quiera, pues el Congreso corta el culto personal del presi con un dos-cuarto para vetar todo lo que el hombre diga o quiera.

    Digo esta simplicidad por tres inferencias que me parece más de lógica común en vez de inferencia ideológica de “quién manda más” en este gran teatro norteamericano:

    1. El legislativo Congresista tiene mayoría republicana y se ha asegurado con el Te Party la mayoría de los cincuenta Estados bajo su alero. El Senado, aunque Demócrata es ahora su mayoría, está de punta con Obama, sobre todo el Demócrata conservador, el moderado e incluyo al Independiente que bajó su simpatía votante para Obama con un 34%, este fue un número que votó por Obama el 2008 y le dio su poder. 2. El voto no partidista son de suma importancia puesto que tiene el peso indirecto que recae en el “Electoral College”, que puede desbalancear el voto de estados conocidos como los “Swing States” y que pueden ser unos cuanto miles. Por tanto, se deduce que el ‘voto directo’ del colectivo nacional no asegura la reelección del candidato favorito aunque tenga mayoría de simpatizantes… -ha pasado otros veces.

    3. Detallar el rollo de lo que ha cristalizado Obama en estos tres años, como el sanitario es una pesadilla. Mira, el peso legislativo del Congreso, parte del Senado y su alianza con la oligarquía corporativa norteamericana (lobbies) decidirá la suerte del candidato porque es asunto de dinero, de ahora y del futuro. Si piensas honestamente, que durante esos tres años Obama se ganó la simpatía de eso tres y llenó sus bancas, entonces se repite el plato, pero si piensas que no ha sido mucho el beneficio dejado por el actual presidente, entonces tendrás uno nuevo…. Simple.

    4. Por el lado internacional, si Obama sigue la política/doctrina de Bush como lo ha venido haciendo, es posible que tenga simpatizantes, pero como líder en cuanto a la economía del país,-deuda nacional, parados, 45 millones, creación de puesto laboral en el sector privado y público ha sido un fracaso…. Personalmente, creo que el americano en general está cansado de esperar brotes verdes con Obama, no obstante la simpatía general que muchos sienten por él… eso no es cualitativo, ni cuantitativo para dejarlo como presidente por otros cuatro más….

    5. “USA-RomneyWorld”, se acomoda mucho mejor para el 2012, ya lo verás.

    Saludos!

  • 03.11.2011 Gaze

    Jordi, Nate Silver dice que te equivocas garrafalmente en tu predicamento sobre Obama, tal como dije ayer algo muy cortito sobre el Electorate College…No estaba muy equivocado, pero por si hay dudas este artículo de Nate lo deja bien clarito con números y estadísticas. Aquí la dejo….

    “Is Obama Toast? Handicapping the 2012 Election
    NATE SILVER

    The sophomoric strategist thinks he can slice the American electorate into a million little pieces and make it more than the sum of its parts. The smart one recognizes our common bonds.
    …………….
    Obama does indeed have a “Jewish problem.” Polls find that his standing among Jews has deteriorated: only about 54 percent of them approved of his performance in the most recent Gallup survey. But this is to be expected when a president has a 40-something approval rating. He also has a Hispanic problem and a problem among the white working class.
    …………….
    He even has, to a mild extent, an African-American problem: Obama’s approval ratings among black voters are still high, but down to about 80 percent from 90 percent.
    ………………
    Figuring out how Obama is performing in individual states and how this translates to the Electoral College, for instance, requires a fair amount of attention to detail.
    ………………..
    he bad news for Obama is that he has already missed his opportunity for a V-shaped recovery, and the prospects for a U-shaped recovery seem uncertain. In October, a panel of economists polled by The Wall Street Journal forecast 2.3 percent G.D.P. growth (adjusted for inflation) in 2012, somewhat below the election-year average of 3 or 4 percent and only enough to provide for modest job creation.
    ……………..

    But Obama’s position is tenuous enough that it might not be a winnable one for him.”

    http://www.nytimes.com/2011/11/06/magazine/na....=1&hp

    USA-RomneyWorld…. Y ya! (:=

  • 03.11.2011 vi7okosk8

    GAZE pues si tan seguro estas juega en bwin, por ejemplo.

    Jordi ¿qué opinas de esto?

    http://www.forbes.com/sites/realspin/2011/09/....watergate/

    http://politicsworldwide.com/viewtopic.php?f=....291caf041e

  • 04.11.2011 Cara de palo

    Está claro que si Obama sale reelegido, será solo por falta de una alternativa ilusionante y convincente. Romney no las tiene todas consigo entre el electorado republicano y a la gente del Tea Party no le agrada demasiado. En algún sitio leí que podía saltar la liebre en cualquier momento, una liebre llamada Newt Gingrich, pero hasta ahora no ha salido de los matorrales.

    En algún momento, yo pensé que Obama sería a los EE.UU. lo que David Dinkins a Nueva York, y que, después de su primer y único mandato, no volvería a haber un presidente demócrata en la Casa Blanca durante mucho tiempo, pero veo que Barack Husein, pese a la pérdida de popularidad, no ha sido tan calamitoso como Dinkins. Por cierto, lo de este señor tuvo mérito: en un tradicional caladero demócrata como Nueva York, no han vuelto a tener un alcalde del partido del burro.

    Jordi:

    No es “tiene más a perder.” Es “tiene más que perder”.

  • 04.11.2011 Jordi Pérez Colomé

    VI7OKOSK8,

    hay muchos cabos sueltos aún. La fecha sin confirmar de inicio -septiembre de 2009 o antes- hace que sea difícil atribuirlo al presidente. Si salen más detalles, seguro que crece en año electoral.

    Cara de Palo,

    Newt Gingrich nunca será presidente. Está ahí para reunir fondos. No hay más liebre que Perry. A sus órdenes gramaticales.

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