ObamaWORLD

domingo 13 de noviembre de 2011

Algo ha cambiado para siempre en el mundo árabe

Ayer nadie creía que la Liga Árabe iba a suspender a Siria. La organización había impulsado días antes un plan para acabar con la violencia del régimen de Asad, que el gobierno había aceptado. Pero nada había cambiado: los civiles seguían muriendo, el ejército no se retiraba.

Ante el incumplimiento, el fin de semana pasado la Liga Árabe anunció una nueva reunión “urgente”, pero solo la convocó para el siguiente sábado -ayer. Todo indicaba que el plan sería solo otro modo para dar tiempo y legitimidad al régimen de Asad. No ha sido así.

El plan ha servido para acorralarle: primero aceptó y luego 18 miembros de la Liga Árabe votaron para suspender a Siria de sus sesiones. La suspensión será efectiva el miércoles si Siria no cambia. Aunque según dijo el secretario general de la Liga Árabe, Nabil el-Araby, “hace cuatro meses que le pedimos que detenga los asesinatos, sin respuesta”. Ya no cambiará.

Cuando ayer saltó la noticia, la sorpresa no fue porque la decisión implicara el fin inmediato y seguro de la violencia. La novedad era que la Liga Árabe -tradicional club de dictadores que se cubrían las espaldas- actuaba por segunda vez este año contra uno de los miembros. Nadie lo podía imaginar, como se ve en estos dos tuits:

El momento tuvo algo de histórico. Cuando el primer ministro y de Exteriores catarí, Hamad bin Jasim, lo anunció, los periodistas árabes aplaudieron; puede verse a los 34 segundos:

Libia era un país de menos importancia con un líder estrafalario. Siria en cambio es uno de los seis miembros fundadores en 1945 de la Liga Árabe y “el corazón batiente del arabismo”, según se hacen llamar. Con Libia hubo unanimidad; con Siria, no: Líbano y Yemen votaron en contra e Irak se abstuvo.

Como luego se quejó Siria, la suspensión viola la carta de la Liga Árabe, que requiere unanimidad para estas decisiones. No parece que la legalidad sea un criterio definitivo aún en la región. Antes de 2011, solo se había suspendido a Egipto en 1979 por su tratado de paz con Israel; en 1989 fue readmitido.


Por qué la Liga Árabe ha cambiado

El mundo árabe ha cambiado para siempre. Los gobernantes que antes se sentaban tranquilos en las reuniones de la Liga no puede evitar ver que hoy faltan cuatro: el tunecino Ben Ali, el egipcio Mubarak, el libio Gadafi y el sirio Asad. Algo pasa. Es cierto que muchos de los regímenes que aún mandan tienen sangre a sus espaldas.

El ejemplo más claro es Sudán. Ayer Siria se encargó de recordar su apoyo hace unos años ante las matanzas de Darfur. El presidente sudanés imputado por el Tribunal de La Haya, Omar al-Bashir, votó ayer por la suspensión de Siria. Arabia Saudí y Bahráin, que han reprimido a sus poblaciones, también.

La Liga Árabe no será de repente perfecta. Pero los pasos que ha dado este año son sorprendentes y positivos. Hasta hace poco la Liga Árabe miraba siempre a otro lado mientras sus miembros mataban a civiles. Ahora ya no; al menos no siempre. Cada nuevo líder que se disponga a reprimir ya no puede estar seguro de que sus colegas le apoyarán sin fisuras. No es un avance inmaculado -no hay nada ideal en política internacional- pero es significativo y solo puede ser bienvenido.

La prueba de que la Liga Árabe no se ha vuelto angelical es que la decisión sobre Siria no solo se debe al cambio político en sus países. Hay otro motivo de peso: Irán. Siria es el principal aliado árabe de Irán. Con la retirada americana de Irak -que dejará el país en manos chiíes, como Irán- y el buen papel de Hezbolá en la última guerra contra Israel, la influencia iraní ha crecido. Solo faltaba la insistente amenaza nuclear. Los países del Golfo quieren frenar ese acoso. El cambio por un régimen suní en Damasco sería algo. El cambio de aliados de Siria no sería inmediato, pero el proceso habría empezado.


Qué conseguirá la decisión de la Liga Árabe

Más allá de los motivos, la decisión de la Liga deberá juzgarse por sus consecuencias. Las más inmediatas serán duras. Según el primer ministro de Catar, “las tres próximas semanas serán importantes. Pero creo que la violencia escalará, el gobierno usará toda su fuerza”. Cada vez más, al régimen aislado solo le queda ganar por la fuerza. Mientras, la decisión árabe puede impulsar tres tipos de medidas.

Primero, la protección de civiles. Catar dejó claro que no se habló de intervención extranjera ni de zona de exclusión aérea ni de armar a la oposición. Pero la protección de civiles será una prioridad de la comunidad internacional a partir de ahora. Más, cuando es probable que la violencia aumente. El problema es qué hacer.

La Liga Árabe anunció que recurriría a Naciones Unidas para pedir ayuda en este terreno. La embajadora americana, Susan Rice, dijo hace unos días que era su prioridad. ¿Pero cómo se defiende a civiles sin armas y sin intervenir? Nadie lo sabe. El modo más imaginable es una zona cerrada al régimen y pasajes seguros hasta allí: la ciudad de Homs -liberada en partes por el Ejército Libre Sirio- podría ser el Bengasi sirio, o quizá alguna región en la frontera con Turquía podrían ser candidatos.

Turquía y el Ejército Libre Sirio son los mejor colocados para hacer algo. Todo esto es más fácil de decir que de implantar. También hay la opción de observadores internacionales, pero es difícil que Siria acepte algo así hoy. Habrá que ver qué nuevas opciones surgen en los próximos días.

Los dos grandes apoyos internacionales de Siria -Rusia y China- está ahora en una situación más complicada. Si siguen con la defensa de Siria en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, se enemistarán con el resto de miembros de la Liga Árabe. No es una situación cómoda.

Segundo, el ahogo económico. La Liga Árabe, dijo, tomará medidas económicas y políticas el miércoles contra Siria si no detiene la violencia antes. La decisión podría animar de una vez a Turquía a imponer sus sanciones. La fuga de capitales sirios es el segundo gran problema del régimen de Asad, tras las manifestaciones. El mejor modo de acabar con el régimen con menos violencia es que la presión económica haga que las fortunas del país dejen de apoyar a los Asad.

Tercero, el fin de la legitimidad siria. Después de casi ocho meses de revuelta siria, ya nadie cree al gobierno de Asad. Es el principio del fin para la familia Asad. La dividida oposición siria deberá por fin tomar un papel protagonista y coger el relevo de esa legitimidad. La Liga Árabe les echará una mano con una reunión esta semana.

La decisión de la Liga Árabe es uno de los grandes ejemplos de que el mundo árabe ha cambiado para siempre. El aspecto más curioso de este proceso imparable es que el impulso y el liderazgo han llegado no de los grandes países de la región, Egipto y Arabia Saudí. La clave han sido dos países minúsculos: Túnez y Catar. Sus características son distintas, casi opuestas, pero el destino será el mismo: un mundo árabe más libre y menos encorsetado.

El valor inicial de los tunecinos y su ejemplo civil en las primeras elecciones han puesto la primera piedra de una democracia árabe sólida. La imaginación y la riqueza de Catar han demostrado que hay más maneras de gestionar el futuro del mundo árabe aparte de la dictadura y el islamismo radical (hablaré más de Catar pronto). Las primeras señales de cambios que vemos hoy tardarán años en ser realidad. Pero no hay vuelta atrás.

Etiquetas: , , , ,

Comentarios No hay comentarios

Comentarios

TRACKBACKS

especialidades de médico paga más alto levitra generico tecnología de Boston reed college farmacia
Fatal error: Uncaught wfWAFStorageFileException: Unable to verify temporary file contents for atomic writing. in /usr/home/obamaworld.es/web/wp-content/plugins/wordfence/vendor/wordfence/wf-waf/src/lib/storage/file.php:47 Stack trace: #0 /usr/home/obamaworld.es/web/wp-content/plugins/wordfence/vendor/wordfence/wf-waf/src/lib/storage/file.php(650): wfWAFStorageFile::atomicFilePutContents('/usr/home/obama...', 'saveConfig('livewaf') #2 {main} thrown in /usr/home/obamaworld.es/web/wp-content/plugins/wordfence/vendor/wordfence/wf-waf/src/lib/storage/file.php on line 47