ObamaWORLD

miércoles 30 de noviembre de 2011

El miedo en Egipto ya no es lo que era

Hace unas semanas escribí un post titulado “Algo ha cambiado para siempre en el mundo árabe”. Estos días en Egipto he visto un ejemplo real. Pocos están de acuerdo en prever qué pasará: qué harán los Hermanos Musulmanes con su probable victoria, cuáles serán los siguientes pasos de la junta militar que gobierna el país, quién será el próximo presidente. Son aspectos decisivos y los trataré en próximos posts.

Hay algo aún más importante y en lo que todos con los que he hablado coinciden: Egipto ha abierto una puerta que ya no se cerrará. Forma parte ahora de los países libres. No me refiero aún a un sistema que garantice derechos políticos inviolables. Eso tardará. Hay aún muchas batallas que afrontar: el final del estado de excepción y los juicios militares, la desaparición definitiva de los temidos matones del gobierno o los derechos de mujeres y minorías.

La clave es que los egipcios han perdido el miedo. La diferencia se percibe en seguida. En mis dos últimos viajes he estado en Tíbet y Siria. Allí el miedo se siente: nadie habla de política con un extraño, los valientes que lo hacen bajan la voz y miran hacia atrás por si les vigilan, y se nota en seguida que los ciudadanos repiten sin convicción consignas aprendidas. Tienen miedo.

Ningún egipcio tiene hoy ese miedo. He hablado de política con votantes de izquierdas y derechas y todos han dicho lo que les ha parecido sin temer si alguien les escuchaba. En Tahrir los debates políticos son a gritos, quizá no son civilizados aún, como se ve en el vídeo que grabé en la plaza hace unos días, pero son libres. “Insulto a los militares diez veces al día en Facebook”, me dice un cura copto.

Las elecciones del lunes y martes fueran un paso adelante decisivo en esta lenta transición hacia un país mejor. El día antes muchos egipcios criados en años de miedo, temían que los matones del régimen salieran a imponer sus reglas con palizas a quien les apeteciera. Era un modo de establecer quién mandaba.

Este cambio no ha sido de un día para otro. Desde hace una década, los egipcios han visto más que nunca qué ocurre fuera de su país por tele por satélite e internet. La censura ya no tenía tanto sentido (los chinos en cambio sí que han logrado un sistema de censura virtual efectivo). En Egipto, en cambio, como me dijo el cura copto, la consugna de Mubarak era: “Vosotros pensad lo que os dé la gana, pero haréis lo que yo os diga”. Era inaguantable.

En esos años los egipcios salieron también a la calle a defender derechos de palestinos y a oponerse a la guerra de Irak. La calle estaba entonces prohibida, la policía no las permitía. Pero se rompió el tabú. El movimiento obrero y las huelgas fueron decisivas para acabar con Hosni Mubarak. La mayoría de egipcios son jóvenes. Es un proceso generacional sin vuelta atrás.

Todos las crónicas de las elecciones que acabaron el martes hablan de fiesta de la democracia, de esperanza. Es un tópico, pero es cierto. Hablé y me contaron de montones de egipcios que votaban por primera vez. Por fin había partidos y candidatos reales -no solo súbditos de Mubarak- y el voto parecía que iba a tener garantías. A esta hora, se sigue con atención el escrutinio. Hoy se sabrán los resultados de esta primera ronda. Al contrario que en las otras elecciones, la emoción es real.

He oído estos días aquí que algunos llaman a estas elecciones la verdadera revolución, porque le quitarán de verdad poder al antiguo régimen: la caída de Mubarak habría sido solo un detalle, porque las estructuras de poder siguieron en pie. Es en parte cierto, pero son los 18 días de enero y febrero que iniciaron este proceso cuando los egipcios se dieron cuenta de que su país iba a cambiar y que nada de eso debe volver.

Puede pasar aún de todo. Esta transición será larga y es probable que haya aún brotes de violencia según los movimientos del ejército. Pero los militares temen ahora la reacción de los ciudadanos y la violencia ya no es efectiva como antes. Siempre quedará Tahrir para frenar la vuelta atrás. Conviene no malgastar el simbolismo de la plaza.

Anoche hubo enfentamientos en uno de los lados de la plaza. Hubo 79 heridos. Yo no lo vi, pero según dicen aquí fueron peleas entre revolucionarios y vendedores. Algunos vendían marihuana y la tele estatal empezaba a llamar drogadictos a los que aún duermen allí. En Tahrir empiezan a vender de todo: no solo comida y banderas, tambiėn collares y esculturas de madera.

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Los jóvenes se cansaron y echaron de mala manera a algunos vendedores. De ahí los disturbios. Tahrir ha perdido fuelle con las elecciones, pero no será la última vez que los egipcios bajen a la plaza a defender sus derechos contra el poder militar o contra quienes quieran limitar derechos por motivos religiosos. Egipto tardará años en conseguir una tradición sólida de libertad, pero el instinto ya está ahí y no hay vuelta atrás. El miedo como arma de represión ya no sirve.

*

Estoy en El Cairo. Este viaje corre a mi cargo. Si el blog te parece interesante, puedes echarme una mano para que dure más en el Paypal de la derecha. Como alternativas, aquí y aquí vendo tres libros míos. Gracias.

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Comentarios 5 comentarios

Comentarios

  • 01.12.2011 Cara de palo

    En el NYT leo, a propósito de las elecciones en Egipto:

    “…ultraconservative Islamists, called Salafis…”

    Y yo me pregunto: ¿los salafistas, son ultraconservadores, o son totalitarios? ¿Se puede llamar conservador o ultraconservador a una facción que apoya el terror?

  • 01.12.2011 Enzo Reale

    Muy bien dicho. Es el mismo reflejo condicionado que lleva la prensa occidental a calificar de “conservadores” a los ayatollahs en Iran. Son fanáticos islamistas, totalitarios, opresores, no conservadores. Se llama corrección política, o miedo a la verdad, y da bastante asco.

    Saludos.

  • 01.12.2011 Gaze

    ¿Y cómo no, hombre? si el NYT es amante de Obama, son demócratas y liberales los que escriben en ese diario y el “political correctness” va a la orden del día… Recuerda que para Obama y su administración el terrorista no es terrorista, sino un ‘desadaptado social’….

  • 02.12.2011 Jordi Pérez Colomé

    El Wall Street Journal usaba hace un par de días la misma palabra: http://online.wsj.com/article/SB1000142405297....hare_tweet

  • 02.12.2011 Ricardo.

    Egipto al parecer tiene la singular particularidad de que puede equilibrar o desequilibrar todo el medio oriente. Por otro lado, en estos mismos días uno de los altos cargos del CNT Abdul Jalil, de Libia anuncia sin ruborizarse que fueron enviados 600 “rebeldes libios”(mercenarios, probablemente de Al Qaeda) que participaron en el derrocamiento sangriento de Gaddafi, a Siria, a ayudar a los “rebeldes sirios”. Parece ser que Turquía también quiere desestabilizar a Siria, sin embargo Rusia parece estar dispuesta a llegar hasta las últimas consecuencias, además allí tiene una base naval en el mediterráneo en la ciudad de Tartus, sigue caliente el invierno árabe.

TRACKBACKS

  • 05.12.2011 La transición egipcia en diez puntos | Obamaworld

    […] en la foto). Nadie tiene miedo de que un espía de la seguridad del Estado les oiga. Ese miedo ya pasó. Personas de opiniones opuestas coinciden en defender la libertad. El cineasta Ahmad Abdalla me […]

  • 27.12.2011 2011 no es año para cínicos | Obamaworld

    […] que en 2007 nadie quería hablar contigo. Ahora todos quieren hacerlo”. Han perdido el miedo. Aquí explico la versión egipcia de la misma sensación.Así era en 2010 el mapa de los países no […]

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