ObamaWORLD

jueves 17 de enero de 2013

Qué pretende hacer Obama con las armas y qué logrará

El presidente Obama ha presentado su plan para limitar la violencia con armas. Debe quedar primero clara una cosa: ninguna de las propuestas –incluso si el Congreso las aprobara todas– quitará una arma de fuego o un cargador de las manos de sus propietarios. Los 300 millones de armas que hay en Estados Unidos seguirían circulando.

La reforma de Obama no acercaría su país a ningún otro occidental. En Estados Unidos seguirá habiendo muchas armas, cargadores y balas. El objetivo de Obama es intentar frenar la violencia causada por esas armas -también, por tanto, las masacres.

Ha propuesto cambios en cuatro ámbitos. Los pasos más importantes requieren la aprobación del Congreso. Hay otras medidas menores que serán meros decretos del presidente. De todas estas medidas pueden aprobarse solo algunas; no es un solo paquete. Estas son las cuatro propuestas principales.

1. Los antecedentes de cada comprador deben saberse. En Estados Unidos la mayoría de gente compra sus armas en tiendas autorizadas. Antes de llevarse el arma, el tendero comprueba que el nombre del cliente no aparezca en un listado de criminales, enfermos mentales y causantes de violencia doméstica.

Esta lista tiene dos problemas: primero, un 40 por ciento de las ventas de armas se hace en ferias donde no se requiere esta comprobación, y segundo, la lista no es exhaustiva; los datos no están bien cruzados y muchos estados no facilitan todos su información sobre por ejemplo enfermos mentales.

El plan de Obama aspira a resolver ambos: pide al Congreso que obligue a comprobar la identidad del comprador en todas las ventas y por decreto facilitará que los Estados colaboren con la lista de antecedentes para que sea más fiable.

Obama también pide al Congreso que endurezca la ley contra los “hombres de paja” que compran armas para revenderlas a delincuentes. Es la parte menos específica contra la masacre de Newtown, pero es la más efectiva para reducir la violencia general con armas.

He visto que El País dice hoy que esta es la medida a la que el Asociación Nacional del Rifle -el gran lobby proarmas- más se opone. No es exacto: a pesar de la presión del lobby, es la que tiene a más congresistas bien predispuestos.

2. Ni armas de asalto ni cargadores con más de diez balas. Esta es la propuesta que más afecta a la segunda enmienda -que rige el derecho a tener armas- y la que es más difícil que el Congreso apruebe. Ronald Reagan firmó en 1986 una ley federal que prohibía las armas automáticas -las metralletas, que disparan sin levantar el dedo del gatillo. Sigue vigente.

En 1994 Bill Clinton firmó una ley como la que propone a Obama -algo menos severa entonces-, destinada a evitar la venta de armas militares como la que usó el asesino en Newtown. En las fotos, dos de los fusiles que quedarían prohibidos (la Galil, usada por el ejército israelí, o la Uzi).

Hace casi 20 años la situación era distinta: el Congreso y la Casa Blanca eran demócratas y el crimen era una preocupación seria en todo el país. Hoy la tenencia de armas ha crecido, pero el crimen ha descendido.

Obama pretende además prohibir también la posesión -ya es ilegal la fabricación e importación- de las balas que perforan protección blindada. Esta medida es la más compleja, pero Obama puede haberla propuesto para que sirva en una negociación en el Congreso como moneda de cambio para obtener todo el resto.

3. Más protección en las escuelas. Obama ofrece poner más policías en las escuelas y dar dinero federal a sus directores para que organicen su protección. La Asociación Nacional del Rifle pretende en cambio solo colocar a voluntarios entrenados. El sindicato de profesores prefiere la opción del presidente.

Para hacerse una idea de la extensión del problema escolar, uno de cada cinco jóvenes de 14 a 17 años han visto al menos un tiroteo en su vida. Obama aprovecha aquí para colar la petición al Congreso de 4 mil millones de dólares para seguir pagando los sueldos de 15 mil policías. Sería un pequeño estímulo disfrazado de protección escolar.

4. Más recursos para enfermedades mentales y para investigación. Las enfermedades mentales son otro de los grandes culpables de los tiroteos, según el grupo de congresistas proarmas. Obama quiere más atención para los jóvenes entre 16 y 25 años que presenten síntomas, sobre todo gente en las escuelas que haga saltar la alarma.

Quiere también pedir a los seguros privados que cubran mejor la salud mental. El presidente aprovecha aquí también para recordar que su reforma sanitaria -Obamacare- hará que 17 millones más de personas sin recursos pueden recibir ayuda psicológica.

En 1996 una enmienda de un congresista republicano bloqueó fondos de los centros públicos de Control de Enfermedades para que no pudieran investigar sobre los efectos de la violencia de armas.

Uno de sus estudios más célebres decía que un arma en casa era 43 veces más probable que matara o hiriera a algún miembro de la familia que a un ladrón. Ahora Obama quiere ese dinero para conocer mejor las causas -películas, vídeojuegos- y consecuencias de las armas.

La masacre de Newtown ha abierto una oportunidad. Los posibles votos en el Senado están aún a semanas vista. Obama usará su cargo para recordarlo en el discurso de inauguración y en el Estado de la Unión en febrero. El vicepresidente, Biden, recorrerá el país para hablar del asunto.

Pero será igual de importante que el equipo de Obama use a los millones de ciudadanos que tiene en sus bases de datos para que presionen a sus congresistas. Hay republicanos en distritos del nordeste -región cada vez más liberal- que quizá se acobarden: pueden ser votos clave.

“Si la Asociación Nacional del Rifle tiene una lista [de socios que apoyan sus causas], nosotros tenemos una más grande”, decía el ex portavoz de la Casa Blanca, Robert Gibbs.

Obama daba también importancia a la campaña de base: “Si los americanos de todos los orígenes dicen basta, llegará el cambio”. No será el fin de las armas en Estados Unidos, pero puede ser el mayor paso hacia la reducción de la violencia en décadas.

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Comentarios 6 comentarios

Comentarios

  • 17.01.2013 Rodoarico

    Leyes migratorias o control de armas. Veo difícil que Obama gane las dos peleas.

  • 17.01.2013 Jordi Pérez Colomé

    Entre medio habrá la batalla del gasto público. Luego aún cambio climático. Esto promete. En control de armas no se trata de ganar todo, solo de cambiar la tendencia. El Partido Republicano en el Congreso deberá escoger bien las batallas.

  • 21.01.2013 balsero

    A ver si miras realmente qué es la 2A enmienda… no tienes ni PI de los que es… estamos todo el mundo controlado por gobiernos en la sombra….

    Porqué Suiza tiene las tasas de crimen por armas más bajo del mundo? si todos tienen arma en casa? porque se pueden defender…

    Las armas no matan… matan las personas…

    en USA hay al año 3800 muertes con cuchilos….se abolirán los cuchillos?

    con armas (rifles) 380/año…. es ridiculo!!!

    Son las pastillas que dan los psiquiatras… las que hacen que se vuelvan locos (como pone en los prospectos de las grandes PROZAC, etc…)

  • 22.01.2013 BloodyKefka

    Una pregunta respecto a la tercera propuesta. ¿No sería más interesante que directamente el estado organizase también la protección (con más policías y bien coordinados) que darle dinero a los colegios para que ellos la organicen? Supongo que, dadas las peculiaridades del país, es mejor así, pero tengo la duda.

  • 22.01.2013 Jordi Pérez Colomé

    Bloodykefka,

    tú lo dices al final: los colegios son autosuficientes. Cada organismo decidiría el modo en que se protege.

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