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Miércoles 4 de Septiembre de 2013

Cuba, el país comunista más loco

Acabo de volver de tres semanas en Cuba. Sé que hoy la actualidad está en Siria. En los próximos días hablaré del probable ataque. De momento, este aperitivo cubano en un post doble. La segunda parte está aquí.

*

Cuba es un país socialista. La revolución que culminó con la huida del dictador Batista en 1959 colocó a Fidel Castro en el poder; en 2008 Fidel abandonó la presidencia en favor de su hermano Raúl. Desde 2011, Raúl es también secretario del Partido Comunista.

La historia de Cuba tiene dos grandes etapas: antes y después de la caída del bloque comunista en 1990. La descripción más común que he oído del periodo anterior a 1990 ha sido “era algo mejor que ahora”; unos decían “mucho mejor” y otros “solo un poquitico mejor”.

La diferencia básica para la vida de los cubanos es que los sueldos en los treinta primeros años de la revolución alcanzaban a cubrir las necesidades: la educación era universal y gratis, el Estado vendía casas a precios irrisorios -ayudó que muchas quedaran vacías tras la revolución y el estado se las quedara-, la cartilla de racionamiento daba comida y hasta ropa, el transporte al trabajo era gratis, en el trabajo daban billetes para cenar fuera e ir a cabarets de vez en cuando e incluso los mejores trabajadores se llevaban a veces unas vacaciones en la playa.


El sistema tenía defectos

Un ex profesor universitario me contaba con nostalgia la calma de aquellos años, con la vida resuelta. A pesar de que todo acabó en el 90, ya antes se veía que la idea no iba a resistir. El principal problema era simple: “No todos somos iguales”, me dijo el profesor, que simpatizaba con la revolución. Esa frase la he oído varias veces, a menudo de gente a favor del sistema. En Cuba hicieron la prueba práctica.

El profesor me explicó el problema con la historia de la zafra de 1970. Cuba producía mucho azúcar. En 1970 Fidel se propuso llegar a los 10 millones de toneladas. Era una cantidad exagerada, pero factible. Cuba movilizó a toda la población. Otras industrias quedaron desatendidas, incluso se suspendieron las celebraciones de fin de año en 1969.

Los campesinos y todos sus ayudantes debían trabajar como nunca. Los desafíos técnicos y agrícolas de la zafra eran enormes, pero el profesor se centró en un asunto de fondo: “Cada trabajador tenía unos objetivos: uno podía llegar a trabajar 12 horas diarias y 7 días a la semana, pero el de al lado, cumplía con ocho horas y el domingo descansaba. Pero los dos iban a ganar lo mismo”.

Ahí empezó a complicarse. No solo uno trabajaba menos, el otro se cansaba de esforzarse más para nada. Cuando Fidel anunció que no se iba a llegar a los 10 millones, el profesor lloró ante la tele junto a su mujer. El país no había estado a la altura de la construcción del socialismo, ni nunca iba a estarlo.
El periodo especial

Cuando el apoyo soviético se acabó en 1990, empezó el “periodo especial”. Cuba no tenía recursos para comprar del extranjero lo que necesitaba. Además de la comida, el recuerdo más persistente de los cubanos cuando hablan de aquellos años es la falta de jabón y detergente (“nos lavábamos con con agua sola”) y los desplazamientos en bicicleta porque no había petróleo: “Podías cruzar la calle leyendo el periódico”, me dijo un cubano en La Habana.

Cuba optó entonces por el turismo como nueva fuente de ingresos. Era un principio de solución. Hoy la ayuda o intercambio de servicios de otros países (con Venezuela a la cabeza, “nuestro mejor amigo”, según montones de carteles; abajo en una biblioteca de Santiago de Cuba) ha mejorado la situación general. Pero los progresos son lentos. Hoy el problema es que los sueldos de las empresas estatales no bastan para sobrevivir.

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La época de los inventos

Los cubanos empezaron a inventar, que es el modo nacional de decir “buscarse la vida”. Como me dijo un cubano, en Cuba no se pregunta “¿cuánto ganas en el trabajo?”, sino “¿cuánto te buscas?” El sentido es claro: cuánto dinero logras sacar a través de tu empleo o en otros asuntos, no cuanto te pagan, que seguro que rondará entre unos 10 y 25 euros mensuales.

El descubrimiento de inventos -y la vista gorda o promoción del nuevo gobierno de Raúl- ha sido un pasatiempo de mi viaje. El Estado permite desde los 90 cierta iniciativa privada, que ha tenido altibajos. Con la llegada de Raúl, las reformas parecen más consistentes y constantes. Algunas novedades eran imprescindibles por dignidad: los cubanos pueden ya entrar en todos los hoteles del país, pueden salir del país (si tienen dinero y un visado), pueden comprar y vender sus casas (con limitaciones), pueden tener móvil (pero aún no internet).

Hay cambios, pero aunque todo sea algo mejor, el aspecto general es aún destartalado. (Las fotografías son de Cristina Redondo.)

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Las tiendas estatales tienen lo que pueden, como esta farmacia.

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Parte del transporte interurbano es así.

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Nadie sabe bien dónde se va, pero la convicción de que no hay vuelta atrás es extendida. Estos inventos son solo algunos de los que he podido ver:

1. Los cuartos y paladares de siempre ahora crecen. Con la apertura al turismo de los 90, el gobierno permitió que algunas casas privadas pudieran alquilar cuartos o montar minirestaurantes (los famosos paladares) en su comedor. Durante los años 2000, los impuestos crecieron y menos casas se lanzaron a aventuras privadas: la tasa por cuarto llegó a ser de 200 pesos convertibles al mes (más de 200 dólares hoy).

Para llegar a cubrir gastos había que alquilar el cuarto al menos 15 días mensuales. En esos años, por ejemplo en Cienfuegos solo había “dos paladares legales”, me dijo la dueña de uno. “Hoy vuelve a haber un montón”.

Desde enero de 2013, el impuesto para poder alquilar un cuarto es de 35 pesos más el 10 por ciento de los beneficios. “No hace falta declarar a todos los visitantes que dormimos aquí”, solía decir a los dueños para que evitaran ese 10 por ciento. Pero les parecía un truco peligroso ante posibles inspecciones. Tenían una trampa alternativa: declarar una tarifa por noche menor.

Ahora en 2013 no solo cada vez más cubanos alquilan cuartos o montan paladares en sus casas, sino que más gente amplía su negocio inicial. Ahora en Cuba las casas se pueden comprar y vender. En cuatro casas en las que estuve los propietarios remodelaban edificios cercanos que habían comprado para alquilar más cuartos. Pero el gobierno pone aún otra traba: nadie puede tener más de una propiedad. La trampa es de nuevo evidente: las casas nuevas van a nombre de los hijos, a quienes el Estado apenas da ya casas nuevas.

Junto al turismo, otra fuente enorme de ingresos para los cubanos son las remesas de familiares desde el extranjero. Cien euros dan para pasar el mes en Cuba. Así que poco dinero cunde. En el pueblo de Gibara pasé por delante de una preciosa casa colonial remodelada y con bombillas de luz amarilla (un lujo en un país donde domina la luz blanca del fluorescente y la bombilla de bajo consumo). Mientras intentaba buscar algún signo de dónde habrían sacado el dinero para toda esa obra, pasó un vecino: “Tienen familiares en Alemania”, me dijo.

Otra novedad reciente es que esta industria privada para el turismo ya no se nutre solo del exterior. En Gibara cené en el magnífico paladar Las Terrazas. Ese día -un sábado- habían servido a más de cien clientes, la mayoría cubanos. La facturación debió rondar los mil euros brutos.

2. El turismo en pequeño tiene también trampas. El turismo no solo nutre a pequeños negocios. Las propinas de turistas son básicas en el mundo del invento. Dos de los recursos más rebuscados que he visto tienen que ver con el coche de alquiler que llevaba: una noche, en Remedios, lo dejé en la calle. Por la mañana, tenía los limpiaparabrisas levantados: alguien lo había lavado. En menos de 15 segundos, un señor mayor apareció de la nada para dar los últimos retoques con un trapo seco; esperaba la propina.

Otra noche, en Santa Clara, el propietario de la casa donde me quedaba me dijo que para que el coche estuviera seguro debía dejarlo aparcado en otra calle. Allí, en medio de la calle, un señor vigilaba coches sentado en un portal: cobraba 2 euros por coche. El señor, de más de 70 años, vivía en una residencia de jubilados a las afueras de la ciudad y necesitaba esos ingresos extra. Se turnaba con un amigo; dos noches cada uno.

Los empleos de propinas más buscados por son otros: maleteros, guías, taxistas, camareros. Este chiste que me contaron resume bien la situación: “José Luis es un gran cirujano y una tremenda persona, bueno, honesto, dedicado a su trabajo. Pero cuando bebe se vuelve insoportable y arrogante con sus sueños de grandeza: presume de ser maletero, taxista”.

Un misterio era averiguar cómo se reparten trabajos tan pretendidos y que requieren poca formación como maletero o taxista. La solución es doble: por enchufe o a cambio de dinero.

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Para leer el segundo post cubano, aquí. Se explica allí lo que algunos comentaristas no tuvieron paciencia de esperar.

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Comentarios 52 comentarios

Comentarios

  • 14.01.2016 caca putal

    chinguen asu madre jaja que pendejadas escriben

  • 11.03.2016 Cuba gobernada por lobos, pobres ovejas

    Los que escriben a favor del modelo que gobierna a los Cubanos, es simple de analizar, son personajes del G-2, que se infiltran para defender ese modelo tiranico, opresor, totalitario y que lleva a los mas bajos indice de miseria a los seres humanos para poderlos humillar.

  • 05.04.2016 Rosa A Rodriguez

    Yo no entiendo porque el hacaerse comunista la produccion para para que no haya comida ni nada. Aunque todo pase a ser parte del gobierno igual hay fuentes de trabajo y los agricultores pueden sembrar, los avicultores pueden seguir teneiedo cria de aves, el ganado puede seruit como antes aunque como digo pase a ser del estado….Lo que no entiedo es que de pronto ya no hay comida, no hay bailes, no hay ropa ni nada. se convierte en un pais completamente pauperrimo… porque? que ya no hay trabajos? si ahora es todo del gobierno… todos deberian tener trabajos…por eso no trabaja el comunismo… Porque se vuelven ociosos? El verdadero comunismo es ayudarse el uno al otro… todos suben a un mismo nivel social que es la meta para desaparecer las clases sociales… con el estudio especialmente pueden estar todos iguales…

  • 13.04.2016 Marcosher

    El Sr. Jordi Pérez abunda más en las mismas tergiversaciones, medias verdades y mentiras totales. ¿Por qué no explica que obligó a los cubanos a crear un sistema como el que tienen?

    1- El gobierno de Eisenhower ya antes del triunfo ya estaba preparando la destrucción de la Revolución, en 1957 y 1958 ya envió agentes para tratar de asesinar a Fidel Castro. En 1960 organizó la invasión de la isla, que se vió obligado a concluir Kennedy, y provocó la primera gran derrota yanqui en América por la fulminante acción de los milicianos cubanos.

    Kennedy planeó la revancha realizando una agresión directa del ejército norteamericano, como las realizadas tantas veces en América Latina, pero varias veces más grande y violenta por las fuerzas militares creadas por la isla. Plan que se llamó Mangosta, e implicaban la creación de grupos terroristas internos, sabotaje económico, aislamiento diplomático, etc.

    Pero el Plan Mangosta fracasó porque la isla limpió las montañas de terroristas, y creó un sistema de vigilancia colectiva popular que controló la contrarrevolución. Y por último la URSS ofreció armas nucleares a Cuba como único medio de resistir una invasión directa.

    2- Ya desde 1959 comenzó a gestarse el bloqueo económico que ha sido el más largo, cruento, criminal e ilegal de todos los conocidos. Ilegal porque es una acción de guerra según el Derecho Internacional, y estos países no están en guerra. Criminal porque ha tratado de rendir por hambre y enfermedades a los cubanos, al impedir sus relaciones comerciales con el resto del mundo, cuando impide que otros países inviertan, comercien y tengan relaciones normales con la isla. de ahí que empresas como Phillips, Siemens, bancos como UBS, Credit Agricole, BNP Paribas hayan recibido fortísimas sanciones.

    2- por qué no hay otro partido, ¿por que lo dice una ley?, ¡pues no! La burguesía cubana se exilió y desaparecieron sus partidos. Y sin una base social los EEUU paga a cubanos para crear partidos fantasmas, con unas pocas decenas de miembros, que en muchos casos comparten los afiliados. Lo que es una violación de la soberanía cubana.

    ¡Fíjese que a PODEMOS lo acusan de recibir dinero de Venezuela e Irán sin poder probarlo!

    Cuba no solo lo ha probado, sino que el propio Departamento de Estado lo publica.

    EUU ha sometido a Cuba a epidemias como la de la fiebre porcina africana, la roya de la caña de azúcar, el moho azul del tabaco, la tristeza del cítrico, esas entre los años 70 y 80. Pero en 1993 se introdujo por un avión contratado por el Departamento de Estado el Trips Palmi, insecto originario del sudeste asiático contra lo que no había remedio, sin embargo, los científicos cubanos encontraron otro organismo que los parasita y los mata.

    EEUU impidió que Cuba construyera sola su destino. Y la isla como plaza sitiada no permitirá que los mercenarios pagados por el gobierno yanqui tomen una preponderancia que no tienen, porque son despreciados por la mayoría de la población.

    El sistema electoral cubano permite sacar al partido comunista del poder si quisiera, porque los candidatos a las elecciones son postulados por los vecinos de los barrios, los que conforman las asambleas municipales. Y las asambleas municipales proponen a los candidatos a las asambleas provinciales y al Parlamento. ¡El PC no postula a nadie!

    ¡Ningún periodista de países capitalistas por muy premiado que sea se pregunta porque los cubanos confían en el PC!

  • 23.04.2016 roberto ondina

    pienso que no conoces el capitalismo,yo he tenido la posivilidad de trabajar en el exterior y dire que si es loco,si no tienes dinero te mueres en un hospital si no tienes dinero eres analfabeto eso si es loco,ahora con la nuevos lineamientos del partido el pueblo cubano saldra adelante ,raul ha tenido la suficiente inteligencia para dirigir cuba en el siglo 21

  • 12.08.2016 juan

    el dia que un cubanio sepa lo que es trabajar en un pais europeo, cambiara su suerte, solo se dedican a explotar al galllego y al yuma y vivir del cuento y su salsa

  • 06.10.2016 Adalberto

    Una visión del socialismo de alguien que, ignorante, se creyó comunista y hoy, felizmente, algo más informado y, por tanto, más libre, es liberal en lo económico, aceptando y apoyando los controles necesarios, fuertes, lógicos y racionales.- Quienes están en contra del liberalismo económico, socialistas, comunistas y otros, se proclaman anticapitalistas.

    En el caso de los anarquistas que, por definición, no quieren Estado, además de anticapitalistas se declaran asamblearios, un sistema, el comunismo libertario, con miles o decenas de miles de asambleas permanentes que por sus tendencias a la atomización acaban siendo, necesariamente, tumultuarias, estériles y estiércol para la demagogia.

    Ante tantas opiniones de cuatro listos, cien listillos, generalmente ambiciosos y malintencionados, más movidos por la búsqueda de fortuna, el odio y la envidia que por el afán de justicia (aunque, a primera vista, esto es más aplicable a los comunistas que a los anarquistas, que aparentan ser más románticos) y las opiniones de millones de ingenuos e ignorantes de la naturaleza humana que, normalmente, abomina del rebaño, e ignorantes de los asuntos socioeconómicos y de la Historia, generalmente bienintencionados, las decisiones de miles de asambleas son ignoradas por la Asamblea de todas la asambleas y asambleitas, donde finalmente decide el Líder Supremo y su camarilla; eso sucedía y sucede, normalmente, en las estériles asambleas de facultad en las que la frustración y las penosas pérdidas de tiempo era lo más visible pero no lo más grave; lo más grave era que aquello perturbaba gravemente los estudios y que sólo servían para que algunos, que no pasaban de vulgares charlatanes (sin el arte de Cantinflas o los troveros murcianos), hiciesen sus pinitos de caudillismo, de demagogos {de demos = pueblo y agogo = conductor, guía}, de dictadorzuelos, con resultados nefastos: recuérdese el 15 M); es decir, el anarquismo o comunismo libertario se queda en la pérdida de millones de horas, en nada, para, al final, devenir en un partido y luego en un Estado totalitario muy parecido al Estado socialista, en cualquiera de sus facetas: la fascista proveniente del Partido Socialista Italiano, la nacionalsocialista (nazi) proveniente del Partido Obrero Alemán y éste del Partido Socialista Obrero Alemán, o la comunista proveniente de los partidos socialistas revolucionarios, todos ellos de la 2ª Internacional Socialista, promovida por Engels (sólo para recordar, estos últimos datos están tomados de Internet, es muy práctico).
    Entonces, los que no quieren una sociedad capitalista liberal, quieren una sociedad socialista o, peor aún, feudal o, mucho peor, esclavista; obviando estas dos últimas por criminales y de economías anacrónicas e ineficientes, y la anarquista por utópica y estéril, vamos a centrarnos en una sociedad socialista y su Estado correspondiente, no menos criminal, como se ha visto durante gran parte del siglo XX.
    En esencia el Estado socialista no hace otra cosa que imponer un capitalismo de Estado, después de que millones de empresarios, y propietarios en general, son expropiados y sustituidos por un solo empresario o propietario, el Líder Supremo, que nunca se equivoca y lo sabe todo, desde el precio de las cosas y cuánto hay que producir, hasta los gustos y la moral que deben tener las masas y los individuos para alcanzar la justicia social (vaya justicia social, por ejemplo, matando cada año millones de embriones y fetos, inocentes e indefensos, ¡¡QUÉ HORROR!!), la armonía y la felicidad suprema, que se consiguen trabajando, allá donde el Partido decida, sin rechistar, para hacer feliz al Líder Supremo y a la camarilla que lo rodea y lo preserva de los ataques externos, vivo o en formol, si fuese necesario.

    Escribiendo y hablando del socialismo, a favor y en contra, en todo el Mundo, durante la segunda mitad del siglo XIX, todo el siglo XX y lo que va del XXI, se han consumido decenas de miles de millones de toneladas de papel y tinta, decenas de millones de kilómetros de película, centenares de millones de horas de radio y televisión y miles de millones de terabytes; pues bien, todos esos gastos han sido inútiles, un desperdicio de magnitudes cósmicas, porque el hecho de que un partido o, lo que es lo mismo, un Líder Supremo y su camarilla adquieran la titularidad (la propiedad) de millones de expropiados, aunque se camufle como “toda la propiedad para el pueblo”, permite que el socialismo se pueda definir con sólo dos palabras: ROBO MASIVO, ROBO TOTAL o bien ROBO ABSOLUTO, lo que prefieran.

    Con esta simple y breve definición explicada a las masas, el 90% de los que cobraron por esas toneladas, kilómetros, horas malgastadas y terabytes, muchos de clases medias, y algunos ricachones que antes invirtieron en el socialismo para quedarse con toda la economía, y, lamentablemente, siguen cobrando, hoy serían unos pelaos, unos muertos de hambre por falta de audiencia, por indiferencia o por el rechazo de las masas; y los que pagaron esas toneladas, kilómetros, horas, y terabytes, generalmente de la clase media, también proletarios y campesinos, hoy tendrían muchísimo más dinero para comprar en empresas capitalistas, y por tanto, con las estanterías llenas.

    Pero sobre todo, y mucho más importante, con esa definición de socialismo, en DOS palabras, se hubiesen salvado los cien millones de personas asesinadas por el comunismo y quién sabe cuántos cientos de millones de víctimas directas (familiares) e indirectas, por sus efectos colaterales, no hubiesen padecido lo que les amargó para el resto de sus vidas. También se hubiesen salvado 2 mil o 3 mil millones de fetos y embriones, aproximadamente la mitad de los seres, no nacidos, masacrados en los últimos 60 años, tanto en los países socialistas como, por desgracia, en el capitalismo imperfecto y muchas veces criminal que padecemos. Parafraseando a Garzón que dijo algo así como que “un delincuente no puede ser de izquierda”, podríamos decir lo contrario para convertir esa gansada en una gran verdad, es decir, “el capitalismo sin ética, ni valores, sin limpieza en los negocios, sin respeto por la vida de los más inocentes e indefensos (los concebidos y no nacidos) y sin respeto por el medio ambiente, no es capitalismo liberal, es otra cosa”; esa “otra cosa”, la maldad humana, que ha existido en grado superlativo en todos los sistemas anteriores, en el esclavismo, en el feudalismo y, por desgracia, en el socialismo, sólo puede ser barrida en el capitalismo que padecemos por los partidos capitalistas liberales de la escuela austriaca de Menger, von Bohm-Bawerk, Mises y Hayek, herederos de la escuela de Salamanca de Juan de Mariana del s.XV y de los fisiócratas del s.XVIII (para esto último, para refescar la memoria y aprender algo nuevo hemos consultado en Internet, es muy socorrido); sin embargo en el socialismo, cuando se roba la propiedad a millones no se puede decir “eso no es socialismo”, pues ese robo a millones es un rasgo propio del socialismo, del que alardean, que justifican porque, según ellos, una cabeza privilegiada (la del Líder Supremo y su camarilla del Comité Central y del Politburó) es infinitamente superior, sabe más, es omnipotente y gestiona mejor esos millones de propiedades que los millones de antiguos propietarios, que son idiotas por no haberse dado cuenta antes de que el Lider Supremo lo que, en realidad, está haciendo es quitarles un peso y una responsabilidad de encima.

    Una vez que la propiedad de millones de personas ha pasado “a manos de todo el pueblo”, es decir, a manos del Partido, como sucedió en Rusia, Cuba, Corea del Norte, etc., las injusticias en lo referente a la redistribución de la riqueza no acaban, al contrario, se agravan; vamos a verlo.

    Para analizar esto y ser lo más asépticos posible, admitamos lo obvio, que en todos los sistemas socioeconómicos habidos en el pasado y en el presente, en una u otra región del Mundo, esclavismo, feudalismo, capitalismo o socialismo, una parte de la riqueza producida por los empresarios y los trabajadores se queda en la empresa o, personalizando, se la queda el esclavista, el señor feudal, el capitalista o el Estado socialista, es decir, el Líder Supremo y su camarilla; no ha habido en la Historia algún tipo de empresa que no se quede con una parte del beneficio; es algo inevitable en cualquier sistema socioeconómico, para perpetuarlo, para invertir (ampliar la empresa) y para el beneficio (comer, vestir, vivienda, procrear, otras necesidades, vicios y lujos) del esclavista, del señor feudal, del capitalista o del Líder Supremo y su camarilla. Sabido esto, queda claro que Marx en El Capital nada nuevo descubrió con su teoría de la plusvalía, simplemente expresó con elegancia y sutileza, acercándose un poco más a la verdad, aquello que consciente, inconsciente o intuitivamente todo el mundo supo desde siempre, lo dicho arriba: que ninguna empresa en cualquier sistema socioeconómico habido y por haber, esclavismo, feudalismo, capitalismo, requete-socialismo, requete-comunismo o requete-anarcosindicalismo, puede pagar al trabajador el 100% de lo que produce; es más, ningún trabajador aceptaría cobrar el 100% de lo que produce sabiendo que al día siguiente se quedaría sin trabajo; todo ello estará bien para el trabajador si no tiene otra cosa mejor y estará bien para el capitalista si éste logra vender la producción al precio esperado para que haya un superavit; pero muchos analfabetos ricos y pobres, muchos avispados ricos y pobres, mucha gente culta rica y pobre, vieron en esta teoría, sin comprenderla totalmente, una oportunidad para satisfacer, los más (las masas), quiero creer, su afán de justicia, los menos (los políticos revolucionarios) su afán de negocio, incluso muchos otros, ricos y pobres, tuvieron la ilusión de satisfacer ambas cosas a la vez, justicia para los desheredados y negocios para ellos; también hubo y hay malintencionados, ricos y pobres, analfabetos y cultos, listos y tontos, locos por satisfacer sus bajos instintos, aprovechando y justificando sus actos por esa teoría, cada uno en función de sus posibilidades y maldades.

    Para seguir el análisis y simplificar vamos a admitir también que en todos los sistemas los respectivos beneficiarios tienen las mismas necesidades y, sobre todo, la misma ambición y, por tanto, todos quieren conseguir el mismo beneficio, pues para un análisis imparcial no debemos suponer superioridad moral, aunque la hubiese, de unos u otros; admitido esto, la explotación de los trabajadores o, si queremos decirlo más suavemente, la aportación voluntaria o involuntaria de los trabajadores, será inversamente proporcional a la productividad o a la producción, da igual; para extraerles una determinada cantidad, a menos producción más explotación y como es sabido, y comprobado en todo el siglo XX y lo que va del XXI, en cualquier país donde se implantó el socialismo la producción fue y es muchas veces menor que en los países donde predominó el capitalismo liberal; es decir, si en un país capitalista la producción es, por ejemplo, 100 veces superior a la producción de un país socialista de parecidas características, la explotación en este último, para apropiarse de la misma cantidad, deberá ser cien veces superior, con el agravante de que en el capitalismo liberal lo extraído se reparte entre, por ejemplo, 1 millón de empresarios y en el socialismo se reparte entre 1 empresario, el Líder Supremo y su camarilla del Comité Central y del Politburó, cuatro gatos y sus familias; es por eso por lo que, por ejemplo, en Cuba o Corea del Norte, ahora en Venezuela, se ve a la población depauperada, con lo puesto y poco más; en el capitalismo las migajas que puedan caer de las mesas de los ricos las aprovechan los pobres, pero en el socialismo, con mucha menos producción, o no hay migajas o éstas serán para la camarilla; ¿y a los pobres?, ni agua o, con suerte, un trabajo que nadie querría, muy mal pagado y sin posibilidad de reclamar; además, en el capitalismo, como decía Solzhenitsyn, cuando tienes un problema en tu empresa, con tu patrón o con tu capataz, tienes la posibilidad de irte a otra, pero en el socialismo, con un solo patrón, el Líder Supremo, no tienes otra empresa a donde ir o, con suerte, quizás, calladito, aceptas un trabajo infernal peor pagado o, sin suerte, si no te callas, vas a un campo de trabajos forzados por 20 años, ¡¡a 40º bajo cero, o sobre cero!!, del que, habitualmente, nadie sale vivo.

    Dicho de otra forma, para recapitular: Robar 1X donde se producen 20X (socialismo) es más brutal, cínico, asqueroso y criminal que robar 1X donde se producen cien veces más, 2000X (capitalismo).

    Los defensores conscientes del socialismo saben eso perfectamente pero con una buena dosis de cinismo y presumiendo de superioridad moral, lo defienden ferozmente, hasta el punto de que si es necesario matar a individuos o a masas, llegando al genocidio, lo hacen, matan. ¿Por qué?, porque les resulta más cómodo y, ellos creen, más seguro, obtener sus beneficios con la certeza de que a su única empresa en propiedad (el Estado) ninguna otra le va a hacer la competencia; ¿y eso cómo lo consiguen?, lo consiguen, temporalmente (en Rusia, de 1917 a 1989, hasta que arruinan al país, todo estalla y el sistema se derrumba, como en la Unión Soviética y la mayoría de sus afines), con la ayuda de un aparato burocrático represor, un ejército de trabajadores inmenso (en algunos países toda la población), rutinario, aburrido, cansino, sin estímulos, a no ser que te apuntes como chivato, impersonal, libre de responsabilidades, que ejerce el terror que ordenan sus amos, aunque eso suponga estar rodeados de millones sin motivación, en la miseria; los partidarios conscientes e inconscientes del socialismo prefieren eso que obtener sus beneficios compitiendo en un mercado libre a base de trabajo duro diario, de ingenio y superación para captar clientes y mantenerlos satisfaciendo sus necesidades y caprichos.

    En cuanto a esto último, la aversión a arriesgar el dinero propio en una empresa libre, sin cobertura estatal, el desprecio por los que lo hacen, y el aprecio por manejar el dinero público, ajeno, para gobernar, para comprar voluntades pero también para el enriquecimiento personal, voy a contar algo que me pasó con un comunista (un jefecillo provincial de tercera categoría, nada de obrero, sin callos en las manos, un infiltrado en el Estado capitalista con un gran sueldo, por enseñar y adoctrinar contra el capitalismo) que demuestra hasta que punto las mentes de los que portan esa ideología en su primitivos cerebros son estúpidas y están altamente perturbadas por su odio a quienes (de los que él cobra), fuera del pesebre del Estado, con su trabajo y esfuerzo individual, procuran un beneficio justo, limpio y moderado, proveyendo un producto o prestando un servicio, libremente, a petición de sus clientes; fue en una época en la que yo, joven, buscando un Mundo mejor tenía muchos contactos con comunistas y un día le comenté que quería montar un negocio; este individuo (que no era de Izquierda Unida, aclaro) que, hasta entonces, había sido de trato agradable y a veces bromista, desde ese momento y en los siguientes días ya lo noté más serio, seco y distante de lo habitual; al cabo de varias semanas, volviendo al tema, me pregunta si seguía con la idea del negocio y qué negocio tenía pensado; a lo que le contesté, de acuerdo a como yo entendía que debía ser el comunismo y mientras no se implantase, casi pidiendo perdón, que me gustaría montar algo que no fuese de primera necesidad, como lo es la alimentación, la ropa, el calzado, la vivienda, la enseñanza, pues no quería especular con, o beneficiarme de, las necesidades primarias de las gentes, sino un negocio de algo superfluo, como regalos, informática, ocio, etc.; bueno, pues después de tanta moderación y tanto cuidado, exquisito, que yo tenía (y hoy tengo, pero mejorado y mejor equilibrado por el liberalismo) por no especular o, mejor, por no hacer negocio con las necesidades de las gentes, yo estaba convencido que iba a recibir su aprobación (casi su bendición) y se iba a acabar su distanciamiento pero, ¡¡qué va!!, me llevé un chasco de campeonato, pues el jefecillo comunista, me dice: “oye, pero (como diciendo “ten cuidado”) con un negocio de regalos también se puede ganar mucho dinero y además corres el peligro de aburguesarte”; o sea que al tío, aburguesado y burocratizado al amparo del Estado capitalista, lo que le preocupaba es que ganase dinero, y no valoraba en absoluto que yo fuese exquisito y tuviese un gran cuidado en no especular con las necesidades primarias; al tío, en realidad, lo que le preocupaba es que alguien que no estuviese en el partido, o estando en el partido que aún no fuese de confianza o no le cayese simpático, tuviese un negocio y ganase dinero, pero no le preocupaba que algunos compañeros suyos del partido, tuviesen negocios privados, incluso a nombre de terceros, de necesidades primarias, con muy buenos beneficios y, además, como la guinda del pastel, la mamandurria de la subvenciones del Estado capitalista que con frecuencia trincaban, concedidas por otros como ellos, camaradas o colegas, enquistados en el Estado capitalista; esto último se puede resumir diciendo que a los comunistas y socialistas les preocupa más que haya ricos no comunistas a que haya pobres, porque éstos estarán más necesitados de las subvenciones y, por tanto, agradecidos, como cualquier animal explotado por su amo al ser alimentado. Caradura absoluta en la linea que, en realidad, persiguen los comunistas, y los socialistas a más largo plazo: quedarse con TODOS los negocios y propiedades de TODA la economía mediante la expropiación por el Estado, una vez secuestrado y convertido en SU Estado, en SU Empresa y, por tanto, tener a toda la población dependiendo de su “generosidad” y de su “exquisito humanismo”; lo del negocio le molestó, a nivel personal, porque él quería, con su mentalidad de desprecio por los negocios de los demás, que yo entrase en el partido, con lo que sería su esclavo moral, sin opinión y chico para todo, desde pegar carteles, hacer pintadas, hacer fotocopias o haciendo bulto llevando una bandera con la cabeza del criminal Che en cualquier manifestación (aquél día, en principio, no me negué a cogerla, por ser amable y no patoso, y porque todavía no me había documentado sobre los crímenes del Che, pero luego pasé mucha vergüenza hasta que, en un recodo del camino, la dejé); pero resultó que yo tenía otros planes, como no ser dependiente del Estado y, diría más, de rebote, librar al Estado (a los contribuyentes) de la carga que le supone mantener a una persona (y a su familia), muchas veces improductiva, algo que debería estar bien visto siempre, entre otros motivos por pagar impuestos, como algo muy positivo; y le molestó a nivel ideológico por su cosmovisión totalitaria y liberticida de la sociedad, que para ellos debe ser como una colmena, hormiguero o termitero en el que la posición de los individuos, si no están iluminados por la “ciencia” marxista-leninista, ya está fijada de antemano, atada y bien atada, sin opción a jugar otro papel o tener algún protagonismo por sus méritos; lógicamente ellos, los iluminados, en cualquier nivel, se reservan los puestos monárquicos y, a ser posible, hereditarios (los Kim en Corea del Norte, los Castro en Cuba, los Assad en Siria, parece que los Ortega en Nicaragua); a propósito de esto, no he conocido un solo comunista, ni siquiera de los niveles más bajos, que cuando se proclamara la dictadura del proletariado, se imagine a si mismo como una persona del común, sin un cargo, con los mismos ingresos que en el capitalismo; todos, por muy militantes de base que sean, están convencidos que van a tener su área de poder o taifa, mayor o menor, donde van a ser soberanos, con una economía más saneada que la que tienen en el capitalismo; el CONVENCIMIENTO de una mejor economía propia junto con el CONOCIMIENTO de que la producción en el socialismo fue, es, sería y será mucho menor, demuestra la MALA LECHE que tienen aquellos que persisten en la implantación del socialismo, pues eso implicaría, como vimos antes, una mayor explotación de lo trabajadores para conseguir el mismo beneficio que en el capitalismo; está clarísimo que si ellos tuviesen la seguridad de que iban a estar peor económicamente se apartarían del activismo, de la militancia y del partido; exactamente igual ocurre con aquellos que, en muchos casos sin saber ni lo que son, se han acercado a los socialistas o a los socialdemócratas en busca de fortuna o, al menos, para mejorar su situación económica, no se imaginan que vayan a estar igual o peor económicamente cuando su partido gane unas elecciones locales, regionales o nacionales; pero lo que sí saben los cercanos a la socialdemocracia es que, cuando estuviese cercana la revolución, si no se pasasen al comunismo a tiempo, estarían mucho peor con “la dictadura del proletariado” que en el capitalismo, donde saben que tienen una gran libertad para procurarse, por lo público y/o por lo privado, por lo legal, por lo ilegal y/o por lo alegal, unos buenos ingresos.

    La mayor parte de lo descrito hasta aquí sobre el socialismo se refiere a los partidos socialistas revolucionarios y sus herederos ideológicos, los partidos comunistas, adheridos a la 3ª Internacional; más adelante veremos cómo muchos partidos provenientes de la 2ª Internacional (socialistas, socialdemócratas) actúan en muchos casos como los de la 3ª, pues no pueden resistirse a la atracción fatal que sienten por ellos, ni siempre lo disimulan; pero para entender mejor los postulados, estrategias y procedencias de los partidos de la izquierda actual conviene hacer un breve resumen de su historia, que nos permita saber de dónde viene cada uno, como si dijésemos “de tal palo tal astilla”.

    Dejando a un lado las raíces, Platón, Sto. Tomás, Campanella, Tomás Moro, Owen, Saint Simón, Fourier y muchos otros, podríamos decir que el tronco fue la AIT (Asociación Internacional de Trabajadores, Londres, 1864), formada inicialmente por sindicalistas ingleses, anarquistas y socialistas franceses y republicanos italianos, con los que colaboraron Marx, Engels y Bakunin (aparecido Bakunin, no puedo dejar de recordar los tiempos en los que a algunos jóvenes, perdidos, buscando un Mundo mejor, nos deslumbraba, para empezar, la sonoridad del apellido del príncipe Piotr (Pedro) Kropotkin, un ser extraordinario en su inmensa y sincera lucha por la justicia social, un romántico al que indignaba el egoísmo y la avaricia que condena a la miseria a millones y que al mismo tiempo, discutiendo con Lenin y oponiéndose a él, rechazaba la opresión de los individuos por los aparatos burocráticos; pasado este apunte sentimental seguimos por donde lo dejamos, renglones arriba, por Bakunin); esa asociación pasó a llamarse, resumidamente, 1ª Internacional; pronto se escindió en dos ramas: por un lado Marx y los partidarios del llamado socialismo “científico” y, por otro lado, Bakunin y los partidarios del anarquismo colectivista; esta escisión dio lugar a la disolución de la 1ª Internacional en 1876 y a la fundación de la 2ª Internacional en 1889, promovida por Engels y formada por partidos socialistas y laboristas (ingleses), procedentes de la Sociedad Fabiana, que proponía llegar al socialismo pacíficamente, mediante reformas graduales conseguidas democráticamente en los parlamentos bugueses, y por otros partidos socialistas que proponían llegar al socialismo, a muy corto plazo, mediante la revolución violenta*; esto último lo consiguieron por primera vez en la Historia, en octubre (calendario juliano) de 1917, Vladimir Ilich Ulianov (Lenin) y sus bolcheviques (minoritarios) derrocando al socialista revolucionario vs liberal Kerensky y a sus mencheviques (mayoritarios) que, a su vez habían derrocado, en febrero (calendario juliano) o ¿marzo? del mismo año, al zar Nicolás II. (Sólo para recordar y precisar, la mayor parte de este párrafo ha sido escrito tras consultar en Internet, es muy práctico).

    *Volviendo en el tiempo, las diferencias entre los socialistas fabianos (hoy diríamos socialdemócratas) y los socialistas revolucionarios fueron acentuándose desde la creación de la 2ª Internacional y al llegar la guerra del 14 la ruptura fue inevitable, pues los primeros apoyaron a sus gobiernos para entrar en la guerra y los segundos se opusieron a la guerra, acusando a los primeros de chovinistas y de traicionar el internacionalismo proletario; por ello propusieron (teniendo en mente, muy claro, que ellos serían los que gobernarían, los principales beneficiarios, los que partirían y repartirían y, por tanto, los que se llevarían la mejor parte) que los obreros, los soldados, los campesinos y los intelectuales derrocasen a sus gobiernos burgueses en guerra e instaurasen la “dictadura del proletariado”; es obvio que, de no haber sido por los regímenes terroríficos y ruinosos que implantaron y por la farsa, comprobada más tarde, de que no eran los de abajo los que gobernaban y que la mayoría de los pocos de abajo que llegaron al poder pronto se corrompieron o ya eran corruptos y la mayoría de los que no se corrompieron fueron eliminados (tras confesiones forzadas en los juicios de Moscú, en 1936/38), la posición de los comunistas fue entonces moral y estratégicamente superior hasta el punto de que triunfaron en Rusia por el apoyo de millones de personas bienintencionadas pero desconocedoras de la catadura moral de los dirigentes que habían apoyado y del terror que éstos luego impondrían a sangre, fuego y hambre (Ucrania, 1932/1933, holodomor = matar de hambre).

    Tras dos conferencias, en 1915 y en 1916, los socialistas revolucionarios sentaron las bases para la ruptura, que se consumó en 1919 con la formación de la 3ª Internacional, promovida por Lenin y constituida por los partidos socialistas revolucionarios, que se opusieron a la Primera Guerra Mundial; la mayoría de estos partidos pasaron a llamarse “comunistas” y por eso a la 3ª Internacional se le llamó Internacional Comunista. (Sólo para recordar y precisar, desde el final del párrafo anterior hasta aquí se ha escrito tras consultar en Internet, es muy útil). De estos partidos y sus herederos ideológicos, como Podemos y sus camaleones, Izquierda Unida, ya fenecida, Bildu (ETA), las CUT (que tienen también una parte anarquista), el Partido Socialista Unificado de Venezuela (bolivarianos), el antiguo PCUS, el Partido del Trabajo de Albania, el de Cuba, Corea del Norte, etc., son los modos, estrategias y logros nefastos, ruinosos, terribles y liberticidas que describimos desde el principio hasta aquí.

    Por fin, vamos a hablar de los partidos que permanecieron en, o son herederos de, la 2ª Internacional que, habitualmente, se autodenominan “socialistas” o bien “socialdemócratas”; estos últimos, generalmente del norte y centro de Europa, de Canadá, Australia, Nueva Zelanda, …siguen estrictamente la línea marcada por la Sociedad Fabiana para alcanzar el socialismo, mediante cambios y microcambios graduales, como antes vimos, aunque eso les suponga una espera de 200, 300, 500 años, no se sabe; en realidad a las personas de estos partidos no les importa esperar, renuncian a alcanzar el socialismo durante sus vidas porque se sienten muy bien en el capitalismo imperfecto que padecemos, compartiendo negocios y corrupción con la derecha antiliberal, plagada de socialistas camuflados y, por tanto, anticapitalista; estos partidos, como el SPD alemán y sus sindicatos afines parece, al contrario que en España, que NO son financiados forzadamente, por los contribuyentes (por el Estado) y si admitimos que se autofinancian con sus cuotas, pueden ser considerados, y la sociedad, generosa, tonta, gili, así lo asume, relativamente democráticos y civilizados.

    Por el contrario, los partidos socialistas, generalmente del sur de Europa, a veces los laboristas británicos, muchos de Iberoamérica, y no digamos los del mundo árabe, donde se acercan más a los socialistas nazis (en países invadidos por los musulmanes árabes 13 siglos atrás, como Egipto, Iraq y Siria muchos criminales nazis, después de la II Guerra Mundial, obtuvieron refugio y protección de los regímenes socialistas implantados por los partidos socialistas baazistas, filonazis, de Nasser, Hussein y Assad respectivamente, e hicieron de Mein Kampf el libro más vendido en esos países hasta hoy día), son como las cabras, en muchas ocasiones tiran al monte y por eso su corrupción es 1000 veces mayor que la de los socialdemócratas; cuando consiguen gobernar, ya sea a nivel local, regional o nacional, la corrupción es descarada y prepotente; para entender cómo se llega a esa situación veamos algunas pinceladas de lo que siempre fue, y hoy sigue siendo, la doble alma del Partido Socialista en España: por un lado la de algunos dirigentes socialistas decentes, pocos, como Julián Besteiro, Fernando de los Rios, Enrique Múgica Herzog (socialdemócratas), más cercanos a la 2ª Internacional y por otro lado la de otros dirigentes (filocomunistas) que trabajaron intensamente para implantar una república soviética durante la II República en España, como Negrín y Largo Caballero, más cercanos a la 3ª Internacional, lacayos de Stalin.

    Tras 40 años de vacaciones y cuando Franco enfermó el Partido Socialista empezó a resurgir, con un gran porcentaje de personas procedentes del régimen, principalmente falangistas o hijos de falangistas y muchos millones de marcos procedentes del SPD alemán, reconocido como socialdemócrata, y de empresas afines (Flick) a ese partido; según cuenta un abogado, socialdemócrata tibio, entonces niño, con ese dinero militantes (entonces muy pocos), activistas (que hicieron cursos acelerados de propaganda socialista, de ínfima calidad y nula erudición), simpatizantes (desde obreros buscando librarse del trabajo hasta profesionales, la mayoría cobrando y viviendo del pesebre público: es decir, habían jurado los Principios del Movimiento, y algunos, muy pocos, ejerciendo por libre) y sus enormes familias organizaban los sábados, principalmente en Andalucía y más concretamente en Sevilla y alrededores, enormes comilonas y juergas en merenderos y restaurantes, que fueron subiendo de categoría a medida que llegaba más y más dinero de Alemania e incluso de la CIA de EE.UU.; según cuenta este abogado, entonces un niño, como antes precisamos, a él nunca le gustó ese ambiente, pues con apenas 12 años, pasaba mucha vergüenza y se ruborizaba, cuando le preguntaban a su madre “¿y este niño qué va ser?” y la madre contestaba, henchida de orgullo y con total seguridad: “¿este?, que va ser, pues JUEZ”; situaciones para él embarazosas que, cuenta, sufría y observaba alucinado, aunque hoy reconoce que se benefició, no en balde hizo la carrera y entró en la administración con más facilidad de lo habitual. ¿De qué se hablaba en esas comilonas/juergas, trufadas de flamenco/Camarón/Lole y Manué, balompié/Sevilla/Betis, toros/Curro Romero y alguna pincelada cofradiera (para satisfacer a los falangistas capillitas)?; los padres, cuenta, no sólo estaban muy orgullosos de sus hijos, algo que normalmente es lógico y bueno, sino que además estaban totalmente convencidos de que todos ellos harían brillantes carreras y se ajustarían a los planes que el Partido, en realidad, tenía, y hoy tiene: por supuesto, no esperar 200, 300 o 500 años como los socialdemócratas de Europa central y del norte, que hacían, y hacen, sus negocios, pequeños y discretos, al amparo de las administraciones que gobernaban y gobiernan democráticamente, es decir, con los votos errados o no, con conocimiento de causa o no, de los ciudadanos, sino que sus planes eran, y son, dice, colocarnos, infiltrarnos masivamente en todas las administraciones, principalmente en los ayuntamientos, en la justicia, en la policía y también en las universidades, donde regalaban, y hoy regalan, las licenciaturas como churros y fabricaban, y hoy fabrican, “historiadores” perfectamente preparados para manipular la Historia, “sociólogos” y “lingüistas” perfectamente preparados para manipular el género y el lenguaje, sin olvidar la fabricación de “maestros” perfectamente preparados para adoctrinar y manipular a los niños.

    De esa forma, con esa estrategia para asaltar y apoderarse del Estado (asaltar los cielos, dijo Pablo Iglesias), muy exitosa hasta el momento, ellos, los socialistas, que coquetean con la izquierda más extrema y con los fragmentadores de territorios, mercados, pueblos y familias, sean feudales de taifas mahometanas, nacionalistas pequeñoburgueses provincianos o anarquistas perroflautas, están totalmente convencidos de que así ya no tendrán que esperar 200, 300 o 500 años, con pequeños y mediocres negocios como los de los socialdemócratas, para instaurar el socialismo, es decir para ser propietarios “legales” de todas las riquezas, incluidos medios de producción y propiedades ajenas, sino que tienen al alcance de la mano, y en muy pocos años, quedarse con la totalidad de la economía. Y en esos pocos años hacen y harán buenos negocios al amparo de las administraciones copadas por ellos, distorsionando gravemente el mercado, desplazando a los que trabajan duro y a pecho descubierto o, ni siquiera eso, robando directamente el dinero público, a mansalva, proveniente de Bruselas para NO prestar un servicio (cursos de formación para parados), o regalar emisoras de radio y tv a sus afines, sin importarles que esos robos y amaños milmillonarios sean gravísimos delitos contra los contribuyentes (que ellos llaman “el pueblo”; “to pal pueblo” como decía Guerra, quien se cargó la incipiente división de poderes del principio de la transición) porque, muy pronto, colocarán jueces, nombrados por ellos, que echarán por tierra el trabajo de otros, que archivarán los casos que les sean contrarios, que dejarán pasar el tiempo para que prescriban los delitos, que “se descuidarán” para que escape algún narco o, incluso, buscarán uno en Argentina para sacar adelante, a favor de Prisa, “propietaria” del PSOE o viceversa, casos tan sonados como el de Sogecable, o buscarán jueces, policías y fiscales para impedir que se conozca la verdad sobre los 192 asesinatos y 1500 heridos el 11M de 2004 (en el caso de Sogecable, Estrasburgo restituyó el honor del juez Gómez de Liaño cuya carrera y honor habían sido destruidos diez años antes; y en el caso 11M nuevamente Estrasburgo ha dado la razón a los que han sido perseguidos por haber ejercido el derecho y la obligación moral de negar la versión oficial, trufada de pruebas falsas, la más burda que se haya dado en Europa Occidental desde el final de la II Guerra Mundial y que ha tenido como gravísimas consecuencias la condena a 42000 años de cárcel (otras veces se ha dicho 37000) a un inocente y que los culpables de obstaculizar las investigaciones, no hacerlas, de poner pruebas falsas o destruir las pruebas, hasta el punto de reducir 90 toneladas de trenes a dos tornillos lavados con acetona, anden sueltos y en muchos casos ascendidos y condecorados); es decir, actuaciones premeditadas, situaciones buscadas y provocadas por comunistas, socialistas, nacionalistas, perroflautas, anarquistas y pánfilos de la derecha antiliberal y hechos perfectos para la prostitución y la destrucción total de la democracia formal o burguesa, para la destrucción del capitalismo, EL MENOS MALO DE LOS SISTEMAS y para la aparición de los “salvadores” marxistas-leninistas o de los degolladores medievales, nazi-feudales de la yihad mundial, que también, creen ellos, en principio les valen para sus propósitos de destruir lo que en el capitalismo haya de liberal, es decir, de justo, equilibrado y beneficioso para trabajadores y empresarios que, recordemos, tienen el interés común de hacer progresar sus empresas.

    Para finalizar, al no llegar al 1 por 100 mil las personas que en España conocen a fondo el marxismo-ĺeninismo, ni llegar al 1 por 10 mil las personas que conocen una historia “recreativa”, “bonita” del marxismo-leninismo (nombres, fechas, batallitas, el acorazado Aurora, la toma del Palacio de Invierno, el poema de Vladímir Mayakocsky “Lenin”, la resistencia heroica al capitalismo salvaje, etc.), muy apropiada para inocentes, desconocedores del marxismo-leninismo, de su historia y de sus consecuencias allá donde se implantó, ¿cómo es posible que Podemos e Izquierda Hundida, perdón, Unida, que son marxistas-leninistas, hayan sacado 6 millones de votos?, y ¿cómo es posible que otros 6 millones, y a veces 10 u 11 millones, voten al socialismo, que roba a manos llenas y aspira, como el comunismo, distorsionando el mercado, a derribar el capitalismo para quedarse con todo?. La respuesta, viendo estos puntos que a continuación enumeramos, cruzando personas buenas y malas con marxismo-leninismo conocido y desconocido por esas personas, es muy fácil: una gran mayoría de personas, vamos a suponer que bienintencionadas, en medio de una crisis económica y de valores, corrupción de los políticos, desconocimiento voluntario o involuntario de la Historia y del marxismo-leninismo y sus consecuencias de miseria y muerte, ignorando las más elementales leyes económicas, etc. todo ello adobado por un buen agitprop (agitación y propaganda) realizado por un 2 o 3 % de la cúpula de Podemos, que sí sabe marxismo-leninismo a fondo, y por un 9 o 10% de la cúpula que sólo sabe marxismo-leninismo recreativo, en total un 12 o 13 % de la cúpula que usa muy bien la demagogia, a veces refinada y muchas veces burda, y financiado con dinero de una dictadura comunista y otra teocrática, son factores, todos ellos, muy favorables para conseguir esos millones de votos; veamos todas las combinaciones posibles:

    1.- La GENTE BUENA que conocen el marxismo-leninismo a fondo, su historia y las consecuencias de ruina y muerte que han padecido los países donde se implantó (que son muy pocas), NUNCA VOTARÍAN A PODEMOS.

    2.- La GENTE BUENA que no saben marxismo-leninismo a fondo, ni su historia ni sus nefastas consecuencias (que son la inmensa mayoría), pero saben marxismo-leninismo recreativo (que son muy pocas), es muy probable que se dejen seducir por las batallitas y la demagogia y VOTEN A PODEMOS.

    3.- La GENTE BUENA que no saben marxismo-leninismo a fondo, ni su historia ni sus nefastas consecuencias, ni saben marxismo-leninismo recreativo (que son una mayoría aplastante) es muy probable que, precisamente, por esa ignorancia, pobres inocentes, VOTEN A PODEMOS.

    4.- La GENTE MALA que saben marxismo leninismo a fondo (que son muy pocas), seguro que, por su mala leche, VOTAN A PODEMOS.

    5.- La GENTE MALA que sólo saben marxismo-leninismo recreativo (que son pocas), lo más probable es que VOTEN A PODEMOS.

    6.- La GENTE MALA que no conocen el marxismo-leninismo a fondo, ni el recreativo (que son la inmensa mayoría), si se dejan seducir por aquello de “¿a dónde va Vicente?, a donde va la gente”, es decir, si carecen de personalidad por ser unos borregos, es muy probable que VOTEN A PODEMOS.

    Sintetizando estas seis combinaciones se puede llegar a la conclusión de que Podemos obtiene esos 6 millones de votos porque sólo una persona de cada cien mil sabe marxismo-leninismo a fondo y, por tanto, 99.999, la mayoría, bienintencionadas, queremos creer, están expuestas, indefensas, a la manipulación de los demagogos; demagogos que en realidad sólo buscan la dudosa fortuna de quedarse con toda la economía y riquezas, aún a costa de llevar a la mayoría de la población a la sobreexplotación y a la miseria.

    Hubiese sido precioso que socialistas, comunistas y anarquistas hubiesen conseguido la felicidad para la Humanidad pero, lamentablemente, con sus odios, sus ambiciones y sus confiscaciones (robos) ES IMPOSIBLE.

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